Bueno, estas dos últimas semanas han sido especiales por el viaje a los Alpes al Tour de Francia (enseguida haré una entrada sobre este viaje) en cuanto a los entrenos para el maratón.
La semana 2, del 8 al 14, estuve algo cansado y la semana 3, del 15 al 21 casi ha estado dedicada a los puertos de los Alpes, por lo que apenas he corrido, aunque varias horas en bici subiendo puertos es un buen entrenamiento de cardio.
El resumen de los datos es el siguiente:
Semana 2:
5 actividades.
2 salidas a correr. 13,7 km. 1:24 horas.
3 salidas en bici. 104 km, 5:43 horas. (Incluye la subida al Mont Ventoux).
Semana 3:
8 actividades.
2 salidas a correr. 9,2 km. 0:54 horas.
6 salidas en bici. 201 km. 13:00 horas. (Incluye subidas Glandon, Galibier, Izoard, Alpe D'Huez, Sarenne).
TOTAL 3 SEMANAS:
51,5 km de carrera a pie.
366 km de bicicleta.
lunes, 22 de julio de 2013
domingo, 7 de julio de 2013
Road to New York: Semana 1
Bueno. A la vez que los corredores del Tour de Francia (carrera en la que, aunque ayer parecía lo contrario, queda mucha tela que cortar todavía) he completado mi primera semana de entrenamientos "oficiales" de cara a la cita de noviembre en el maratón de NYC.
De carrera a pie han sido cuatro días empezando el martes con 40 minutos de ritmo suave y una sesión de gimnasio y terminando hoy domingo con algo más de una hora de CaCo por el monte. CaCo es una mezcla de Caminar y Correr, corro en las zonas más suaves y en las rampas duras camino a buen ritmo.
También he metido un día con 8 series cortas de cuestas de 45 segundos, para ir cogiendo potencia en las piernas.
Además, ayer sábado hice 60 km en bici, en parte con el equipo de Cadetes de mi hijo, y haciendo una subida muy fuerte en un puerto suave (Unbe).
En fin, una semana de buenas sensaciones, estrenando zapatillas de correr, y sin mayores problemas que alguna molestia en la rodilla corriendo hoy en el monte, pero que se ha pasado sola.
Resumen de la semana:
Carrera a pie: 4 salidas. 28,6 km. 3:28 horas. FC media 121ppm.
Bicicleta: 1 salida. 61,2 km. 2:08. FC media 120 ppm.
De carrera a pie han sido cuatro días empezando el martes con 40 minutos de ritmo suave y una sesión de gimnasio y terminando hoy domingo con algo más de una hora de CaCo por el monte. CaCo es una mezcla de Caminar y Correr, corro en las zonas más suaves y en las rampas duras camino a buen ritmo.
También he metido un día con 8 series cortas de cuestas de 45 segundos, para ir cogiendo potencia en las piernas.
Además, ayer sábado hice 60 km en bici, en parte con el equipo de Cadetes de mi hijo, y haciendo una subida muy fuerte en un puerto suave (Unbe).
En fin, una semana de buenas sensaciones, estrenando zapatillas de correr, y sin mayores problemas que alguna molestia en la rodilla corriendo hoy en el monte, pero que se ha pasado sola.
Resumen de la semana:
Carrera a pie: 4 salidas. 28,6 km. 3:28 horas. FC media 121ppm.
Bicicleta: 1 salida. 61,2 km. 2:08. FC media 120 ppm.
lunes, 1 de julio de 2013
Road to NY: Comienza mi camino hacia el Maratón de NY
Road to NY (prólogo):
Bueno, hoy empieza el mes de julio. Llegó la hora de cambiar de chip y de empezar a preparar mi segundo asalto al maratón más famoso del mundo, Nueva York.
El año pasado me quedé, como otras casi 50.000 personas, con la miel en los labios. Tras varios meses de entrenamientos, una pasta gansa gastada en el viaje y en la inscripción, y a menos de 48 horas para la carrera nos quedamos paralizados sin maratón.
Bueno, fue una buena excusa para regresar a la ciudad que nunca duerme, a la ciudad de los rascacielos, a mi ciudad favorita.
Este año espero no tener tantas lesiones como tuve el año pasado en el camino hacia NY.
Esta semana es la primera semana de un plan de entrenamientos que me he adaptado de uno propuesto por la revista Runners, para hacer la carrera en 3:45.
Por supuesto, no creo que la haga tan rápido (mi record fue en 3:39 en San Sebastián en 1997, cuando era mucho más joven). El año pasado, tras no correr en NY, finalmente hice el maratón de SS en 4:17 por dolores en la pierna. Fui muy despacio toda la mañana y entré sobrado a la meta. Por eso creo que, sin lesiones, puedo entrenar como para terminar en 3:50 o un poco más, así que el entrenar como para hacerlo en 3:45 me ayudará a hacerlo en menos de 4 horas sin sufrir.
En NY el objetivo es disfrutar cada km, y para ello una buena preparación me ayudará a no sufrir, y si no sufres disfrutas, está claro.
En lo que llevo de año deportivo, desde finales de diciembre (con un parón en enero por una lesión provocada por una caída en bici), he sumado casi 5.000 km en bicicleta, con el objetivo cumplido de terminar la Milán San Remo cicloturista el 9 de junio (pese a unos problemillas de salud en mayo), más algunos días de correr hasta abril. Estoy bien de fondo y el pasado jueves subí Urkiola en 28:28, lo que me indica que estoy en bastante buena forma
A partir de esta semana toman el protagonismo mis zapatillas de correr, y la bici la sacaré menos, con salidas cortas pero fuertes para, si me encuentro bien, disputar la crono del campeonato de mi club en septiembre.
Haré una excepción la semana del 13 al 20 de julio, que estaré en los Alpes viendo el Tour y subiendo puertos míticos.
Espero ir subiendo a este blog mis progresos de cada semana. Eso también me servirá de motivación para afrontar las horas en solitario corriendo.
Bueno, hoy empieza el mes de julio. Llegó la hora de cambiar de chip y de empezar a preparar mi segundo asalto al maratón más famoso del mundo, Nueva York.
Esto es lo que imprimiré en mi camiseta para el Maratón NY-2013. La segunda la vencida.
El día del no-maratón del año pasado pude dar una bonita vuelta a Manhattan.
Este año daré la vuelta buena.
El año pasado me quedé, como otras casi 50.000 personas, con la miel en los labios. Tras varios meses de entrenamientos, una pasta gansa gastada en el viaje y en la inscripción, y a menos de 48 horas para la carrera nos quedamos paralizados sin maratón.
Bueno, fue una buena excusa para regresar a la ciudad que nunca duerme, a la ciudad de los rascacielos, a mi ciudad favorita.
Este año espero no tener tantas lesiones como tuve el año pasado en el camino hacia NY.
Esta semana es la primera semana de un plan de entrenamientos que me he adaptado de uno propuesto por la revista Runners, para hacer la carrera en 3:45.
Por supuesto, no creo que la haga tan rápido (mi record fue en 3:39 en San Sebastián en 1997, cuando era mucho más joven). El año pasado, tras no correr en NY, finalmente hice el maratón de SS en 4:17 por dolores en la pierna. Fui muy despacio toda la mañana y entré sobrado a la meta. Por eso creo que, sin lesiones, puedo entrenar como para terminar en 3:50 o un poco más, así que el entrenar como para hacerlo en 3:45 me ayudará a hacerlo en menos de 4 horas sin sufrir.
En NY el objetivo es disfrutar cada km, y para ello una buena preparación me ayudará a no sufrir, y si no sufres disfrutas, está claro.
En lo que llevo de año deportivo, desde finales de diciembre (con un parón en enero por una lesión provocada por una caída en bici), he sumado casi 5.000 km en bicicleta, con el objetivo cumplido de terminar la Milán San Remo cicloturista el 9 de junio (pese a unos problemillas de salud en mayo), más algunos días de correr hasta abril. Estoy bien de fondo y el pasado jueves subí Urkiola en 28:28, lo que me indica que estoy en bastante buena forma
A partir de esta semana toman el protagonismo mis zapatillas de correr, y la bici la sacaré menos, con salidas cortas pero fuertes para, si me encuentro bien, disputar la crono del campeonato de mi club en septiembre.
Haré una excepción la semana del 13 al 20 de julio, que estaré en los Alpes viendo el Tour y subiendo puertos míticos.
Espero ir subiendo a este blog mis progresos de cada semana. Eso también me servirá de motivación para afrontar las horas en solitario corriendo.
domingo, 23 de junio de 2013
Tourmalet pasado. Muy buena ruta...
Bueno, el pasado viernes estuve en el Tourmalet. Era el día del Solsticio de Verano, pero el paisaje y el tiempo que hacía (5ºC y lloviendo) eran más propios de finales de abril.
Me acordé de Steinès, ya sabéis, el periodista de L'Auto que envío el famoso telegrama a su periódico que les decidió a meter la etapa Luchon Bayona en el Tour de 1910. Si aquel mayo hubiese sido como el de este año probablemente el periodista francés no habría llegado a Baregès y quién sabe lo que habría pasado.
Pero bueno. La historia es como es.
Yo el viernes no lo subí en coche porque tenía pocas ganas de pasar frío en la bajada, y eso que cuando llegué a Ste. Marie de Campan el tiempo no era malo. Pero acerté y finalmente subí en coche y corrí una rato entre la cima y La Mongie mientras llegaban los del grupo del stage de SR Events (Pedalier) con los que he estado un par de días.
Ayer sábado ya el tiempo mejoró mucho y subí en bici parte del Peyresourde y el Col de Balés que estaba espectacularmente bonito.
Y hablando de Steinès y del Tourmalet, os copio aquí mi colaboración para el número 56 de Pedalier, especial Tour y Vuelta, que estará en el kiosco esta semana. Os lo recomiendo.
Me acordé de Steinès, ya sabéis, el periodista de L'Auto que envío el famoso telegrama a su periódico que les decidió a meter la etapa Luchon Bayona en el Tour de 1910. Si aquel mayo hubiese sido como el de este año probablemente el periodista francés no habría llegado a Baregès y quién sabe lo que habría pasado.
Pero bueno. La historia es como es.
Yo el viernes no lo subí en coche porque tenía pocas ganas de pasar frío en la bajada, y eso que cuando llegué a Ste. Marie de Campan el tiempo no era malo. Pero acerté y finalmente subí en coche y corrí una rato entre la cima y La Mongie mientras llegaban los del grupo del stage de SR Events (Pedalier) con los que he estado un par de días.
Ayer sábado ya el tiempo mejoró mucho y subí en bici parte del Peyresourde y el Col de Balés que estaba espectacularmente bonito.
Y hablando de Steinès y del Tourmalet, os copio aquí mi colaboración para el número 56 de Pedalier, especial Tour y Vuelta, que estará en el kiosco esta semana. Os lo recomiendo.
¿Y
si Steinès hubiese dicho la verdad?
(O cómo la épica del ciclismo se basa en
una mentirijilla)
Ay, estos periodistas. Se suele decir que para vender
periódicos la prensa exagera las cosas que pasan. Ya sabéis eso de que no dejes
que la verdad te estropee una buena noticia. Muchas veces esto es cierto y no
es algo muy positivo para la gente, salvo para el periodista que escribe y el
periódico que vende. Pero de vez en cuando una mentirilla, una exageración, nos
ha venido bastante bien a muchos.
Alphonse Steinès era un periodista de "L'Auto", el
periódico organizador de los primeros Tours de Francia. Sí, era periodista, y
seguro que era bueno, pues sabía cuándo una pequeña exageración le iba a ayudar
en su trabajo.
La historia es bien conocida. Casi muere perdido en la nieve
intentando averiguar cómo era el paso del Tourmalet y si era posible incluirlo
en el recorrido del Tour de Francia de 1910, pero telegrafió a su director,
Henry Desgrange con aquello de "Tourmalet pasado. Muy buena ruta.
Perfectamente practicable". Ay, estos periodistas.
¿Y si Steinès hubiese dicho la verdad? Imaginaros el gesto
contrariado de Desgrange al recibir el telegrama con un texto así:
"Imposible tránsito por Tourmalet. Rodeo por Lourdes".
Seguramente el Tourmalet, la etapa Luchon Bayona, no se
hubiese disputado, al menos en unos cuantos años. Tal vez no habría en la cima
ahora una estatua al ciclismo, ni una tienda de souvenirs. Tal vez no estaría
yo teniendo que ir todos los años de peregrinaje a subir el Tourmalet en
bicicleta, como me pasa desde hace unos cuantos años. Tal vez el bar de la cima
solo tendría fotos de esquiadores.
Sí. La historia habría sido muy diferente. Sin meter el
Tourmalet y otros puertos de Pirineos, quizás tampoco se habrían atrevido con
el Galibier y demás colosos alpinos. Quizás el ciclismo se habría endurecido
solo a base de etapas más largas, como se llevaba entonces.
En fin. Si el ciclismo es como es, es por una mentirijilla
sin importancia gracias a la cual miles de cicloturistas nos lanzamos todos los
años a la conquista de los puertos siguiendo la estela de los profesionales.
Muchos dicen que no siguen el ciclismo profesional, que está
desvirtuado, que ellos son cicloturistas y que les da lo mismo lo que hagan los
pros, con sus historias, no siempre muy deportivas.
Mentira. Si no hubiese pasado nunca el Tour por estos
puertos, a casi nadie se le hubiese ocurrido nunca subir en bici por ellos. No
existiría la Luchon Bayona cicloturista, ni la Marmotte, ni la Quebrantahuesos.
Si no hubiese habido pruebas profesionales tan salvajes como la París Roubaix,
no habría miles de locos en la París Roubaix cicloturista. Si en las Olimpiadas
de Londres de 1896 no se hubiera hecho una carrera de fondo en homenaje a la
mítica gesta de Filípides en la batalla de Marathon no habría hoy en día miles
y miles de personas de toda condición corriendo maratones por todo el mundo.
Nuestro deporte sigue, queramos o no, la estela del deporte
profesional. Sin los héroes que han ido escribiendo la historia del ciclismo en
sus más de cien años de vida muy pocos se hubiesen animado a montarse en
bicicleta y a emular, aun a cámara lenta, sus gestas y sus recorridos.
Pero Steinès tuvo la clarividencia de enviar su telegrama y
con él nos abrió las puertas a un mundo maravilloso del que disfrutamos todos
los veranos cuando llegan las duras etapas de alta montaña del Tour de Francia.
Todos lo vivimos con pasión, como una religión. Los cicloturistas y aficionados
que nos acercamos a las cunetas con nuestras bicicletas y los que lo siguen por
la tele. Y los propios ciclistas, que aunque sufren como perros casi todos aman
su deporte y saben que corriendo esas etapas están siendo parte de la historia
y de la leyenda del Tour de Francia.
Sí. Debemos mucho a una mentira y entre otras cosas le
debemos el que nos haya abierto el camino al encuentro en las montañas con
nuestra propia soledad.
Alan Sillitoe escribió en 1956 un hermoso cuento sobre la
soledad del corredor de fondo, sobre nuestra soledad; pero mucho antes que él
ya el propio Henry Desgrange había dicho que en la montaña el
ciclista no se enfrenta solamente al relieve, sino que está entregado a sí
mismo y toma conciencia de su terrible soledad. Y es bien cierto. Allí arriba,
mientras subes rodeado de otros como tú, de gente que grita, que aplaude, que
te da palmadas en la espalda, no puedes dejar de sentir los latidos agitados de
tu corazón, tu piel sudorosa y estremecida entre escalofríos y la sien a punto
de explotarte. Las piernas te ruegan que pares y el aire es incapaz de entrar
por mucho que abras la boca. Sí, estás solo pues nadie más puede ayudarte a
decidir si hacer caso a tu cuerpo u olvidarte de él y seguir, seguir, seguir,
siempre seguir.
Gracias Steinès.
jueves, 13 de junio de 2013
Milano Sanremo amatoriale 2013: objetivo cumplido
La Milán - San Remo: Mi último monumento
Un
clasicómano que se precie de estar en el reto de completar los
"monumentos" del ciclismo en su versión cicloturista no puede evitar
tener un cierto miedo cuando se enfrenta a la "classicissima", la
Milán San Remo. Es cierto que es la más sencilla si miramos el perfil de la
ruta, pero sus casi 300 km y la relativa escasa participación (poco más de 1200
en la edición de 2013, el récord), pero muy selecta en cuanto al tipo de
cicloturista, hace que para los que somos más bien de ritmo diesel, tipo
randonneur, el tener que hacer una media de bici elevada para llegar dentro de
las 12 horas de límite que hay, sea una preocupación con la que nos enfrentamos
a la ruta entre las llanuras de Milán y escarpada costa de San Remo.
Pero
tras haberme enfrentado a los muros adoquinados y al frío de Flandes, a las
colinas interminables de Lieja y a los inmisericordes adoquines de Roubaix, no
iba a echarme atrás ante un recorrido bastante llano de casi 300 km.
En este
tipo de pruebas en las que se sale de un sitio y se termina en otro tan lejano,
la logística es un quebradero de cabeza. La organización facilita bastante el
tema, ya que trabaja con una agencia de viajes que nos soluciona los hoteles y
organiza los traslados, pero finalmente, como tuvimos la suerte de contar con
una estupenda conductora a nuestro servicio, solo nos preocupamos de que nos
reservaran los hoteles en Milán y en San Remo, ya que nos iba a seguir el coche
durante la prueba.
Prólogo
en Mónaco
Tras un
largo viaje el viernes desde Bilbao hasta Mentón (junto a Mónaco), parte de la
expedición dedicamos unas horas el sábado por la mañana para conocer el Col de
la Madone (famoso por ser en el que Lance Armstrong realizaba sus últimas
pruebas antes del Tour) y Mónaco, y así hacíamos una etapa prólogo.
Realmente
fueron unas horas de bici muy bien empleadas, ya que el Col de la Madone nos
resultó extraordinaria. Por la otra vertiente bajamos al Principado de Mónaco
por la carretera de La Turbie, pasando por la curva en la que encontró la
muerte Grace Kelly, antes de disfrutar unos minutos del lujo y del glamour de
esta curiosa ciudad-estado. Yates y coches de lujo, un paso mítico por el túnel
del circuito de F1, en fin, un paseo en bici muy interesante. Un café junto al
mar, ducha, y de nuevo a la carretera para llegar hasta el Hotel de Milán a
recoger los dorsales y a dejar las bicis.
Por
supuesto, fuimos a pasear un poco por la Piazza del Duomo y nos quedamos a
cenar en la galería Vittorio Emanuelle II, el Salón de Milán, unas galerías
comerciales del s. XIX preciosas. En fin, un sábado bien aprovechado desde el
aspecto turístico del viaje.
En
ruta
Pero
vayamos al tajo, que para eso hemos venido.
El
domingo había que madrugar, puesto que a las 7 de la mañana se da la salida y
hay que ir un poco antes para el control del chip. No hay demasiada gente
comparando esta marcha con otras más multitudinarias, como el Tour de Flandes o
la Quebrantahuesos. Éramos unos 1200 participantes, como he dicho antes. Y
viendo a la mayoría de ellos ya se ve por dónde van los tiros en esta carrera,
puesto que para muchos es una carrera y van en equipos, con coches y motos de
apoyo, pinganillos, avituallamientos con bolsa sin detener la marcha y toda la
parafernalia de las carreras, salvo con la diferencia sustancial de que el
tráfico no está cortado.
Yo salí
bastante atrás para evitar el estrés del pelotón y porque, con mi preparación,
no estaba en condiciones de rodar muy rápido. Fue un acierto, ya que desde el
inicio se formó un pelotón trasero en el que se rodaba con tranquilidad y todo
el rato a más de 30 km/h, y eso a pesar de un par de chaparrones que nos
cayeron nada más empezar. Hay que decir que hasta el avituallamiento al pie del
Turchino (la Turbina como le bautizamos nosotros), el recorrido es bastante
llano y con muchas rectas, lo que facilita el ir rápido en el pelotón sin
agobiarse mucho.
En esta
primera parte, como digo, fui bastante cómodo, dentro de lo que cabe, pero poco
antes del avituallamiento, en el km 120, tuve que parar en un bar de Ovada, ya
que no tenía ni una gota de agua, tenía mucha sed y además me explotaba la
vejiga. Ya casi llegué de los últimos al control, km 125, y allí llevaba una
media de 32,5 km/h. Creo que es de las pocas veces, si no la única, en la que
he estado 120 km en bici sin soltar los pies de los pedales.
Después,
ya salimos hacia el Turchino en algunos grupitos y, la verdad, se me hizo más
duro de lo que esperaba. Arriba me encontré con la sorpresa agradable de que la
cima es en un túnel estrecho de paso alternativo, lo que le daba un encanto
especial.
Estuve
un ratito en la cima para comer algo, tomar un café y cambiarme de calcetines.
Mi amigo Bernar que había coronado poco antes que yo, se fue para adelante con
eso de "voy tranquilo que me coges", al más puro estilo de mi club.
Por supuesto, no le vi en más de 50 km, hasta que se paró para esperarme.
La
bajada del Turchino la hice tranquilo y ya en Génova nos encontramos con el mar
que ya no abandonaríamos en todo el día. Hacía viento, por ahora favorable,
pero en algunos recodos de la carretera pegaba fuerte de cara. Algún chubasco
hacía algo peligrosos los descensos de esta zona de costa, que es un continuo
sube y baja alternado con pasos llanos por los pueblos, con mucho tráfico y con
mucho peligro. Es algo sabido, pero es increíble lo mal que conducen los
italianos, adelantándonos muy pegados y de forma suicida a veces. Vi más de un
accidentado, lo que no daba muy buen rollo, la verdad.
En
Savona, junto a un gran crucero de los Costa, la empresa del tristemente famoso
Costa Concordia, me junté con Bernar y seguimos juntos hasta que en el Capo
Berta una pequeña galerna, con fuertes vientos, rayos, truenos y lluvia muy
intensa nos hizo refugiarnos un rato. Luego nos separamos por el peligro de las
bajadas y mientras yo pasaba la Cipressa y el Poggio mucho mejor de lo que
había previsto y ya con sol de nuevo, él se dedicó a buscar alguna subida nueva
para la carrera profesional, haciendo unos cinco kilómetros de más (como si fueran pocos los 295 oficiales).
Tras un
descenso del Poggio mucho más despacio del que vemos en la tele, llegué a la
meta y me di la vuelta para esperarle a la entrada de San Remo.
Finalmente
no pude llegar en menos de 12 horas, que es lo que oficialmente dejan. En bici
me salieron 10:54, a 27,1 km/h de media, pero con todas las paradas que hice
llegué a meta en 12:21, a 23,9 km/h en total. Salimos unos 1200 participantes y
llegamos a San Remo 930. Yo llegué el 17º (por la cola) pero terminé entero,
que era mi objetivo, sobre todo porque el último mes había estado algo
fastidiado de salud.
Aunque
la marcha es bastante llana, en total me salieron 1935 metros de desnivel
ascendido, ya que además del Turchino, los capos, la Cipressa y el Poggio, hay
muchos repechos en toda la costa. Eso sí, los que iban delante seguro que no
quitaron prácticamente el plato en todo el día.
En fin,
que ya tengo todos los monumentos que se organizan en versión cicloturista.
¿Cuál
es el más bonito? No lo sé. Flandes es especial por el ambiente y por coincidir
con la carrera profesional. Me gustaría repetir. La Lieja es bonita, y dura,
pero no me llamó mucho la atención, ya que el recorrido no es muy diferente del
que puedo hacer en Euskadi, por las cuestas y por el paisaje. La Roubaix tiene
un encanto mítico que me gustaría volver a sentir, y es con diferencia en la
que más he sufrido. La Milán San Remo me ha permitido añadir a mi colección de
lugares mágicos del ciclismo el paso por el Turchino y el Poggio, pero no creo
que la repita. La organización no es muy buena y los kilómetros de la costa son
un peligro. Solo os la recomiendo si estáis en el reto de los monumentos.
Con Ricardo, en la Piazza del Duomo.
Paso del Turchino.
Tormentón en Capo Berta.
En la meta, por fin.
Col de la Madone.
La Giant Madone ;-)
Aquí murió Grace Kelly.
Mónaco. Mucho lujo.
La salida, con el maillot del Stelvio.
Bernar y Alasne.
Rodando por la costa italiana hacia San Remo.
Savona, sede de los Costas.
Mi dorsal, el de mi último monumento.
Subiendo el Poggio. Esto se acaba.
Foto final en San Remo.
miércoles, 8 de mayo de 2013
Es la vida, que pasa.
Pues le toca el turno ahora a mi columna en el nº 54 de Pedalier. El nº 55 está a punto de salir, no os lo perdáis.
ES LA VIDA, QUE PASA
Sigo pedaleando mientras la brisa de esta tarde de verano me acaricia. Se está tan a gusto aquí... La carretera es toda para mí, no hay nadie, y se puede escuchar perfectamente el murmullo del río que baja a mi derecha. Los rayos del sol de esta tarde de agosto se abren paso con descaro entre el follaje y flirtean con la superficie del agua, tranquila en el remanso donde juguetean las luces y las sombras de las ramas de los árboles. Me detengo y tiro al agua una piedra que rompe la monotonía del instante en mil ondas que arriban plácidamente a la orilla en pequeñas olas. Un pez salta del agua y me invita a seguir mi camino.
ES LA VIDA, QUE PASA
Sigo pedaleando mientras la brisa de esta tarde de verano me acaricia. Se está tan a gusto aquí... La carretera es toda para mí, no hay nadie, y se puede escuchar perfectamente el murmullo del río que baja a mi derecha. Los rayos del sol de esta tarde de agosto se abren paso con descaro entre el follaje y flirtean con la superficie del agua, tranquila en el remanso donde juguetean las luces y las sombras de las ramas de los árboles. Me detengo y tiro al agua una piedra que rompe la monotonía del instante en mil ondas que arriban plácidamente a la orilla en pequeñas olas. Un pez salta del agua y me invita a seguir mi camino.
Ruedo por terreno fácil con inusitada alegría. Se está tan
bien que desearía que la ruta de hoy nunca tuviera fin. Hay momentos, ah, qué
momentos, que deberían ser eternos. Menos mal que nos dejan recuerdos que, si
bien no son eternos, nos asaltan de vez en cuando el resto de nuestra vida. Y
éste es uno de ellos.
Hay veces, muchas veces, que en nuestras excursiones en
bicicleta alcanzamos un estado de satisfacción tal que por si solo compensa
todas las penurias, que también las hay, que sufrimos con nuestro deporte.
Los ciclistas suelen llamar a este estado "ir sin
cadena", aunque para ellos casi siempre está relacionado con un estado de
forma excepcional que les permite rodar a tope casi sin querer.
Pero para nosotros, por lo menos para mí, esta especie de
nirvana no significa necesariamente que estemos en nuestra mejor forma. Simplemente
sucede cuando vamos en bici y todo confluye para que el goce sea máximo. La
carretera se queda sin coches, el paisaje es maravilloso, la temperatura es la
ideal, el viento cesa, la naturaleza se nos presenta plena y nos permite oírla,
verla, olerla, tocarla y saborearla en el apogeo de su ser.
Todo se detiene a mi alrededor. Estoy solo con mi bicicleta
en un entorno excepcional. Un fácil descenso culmina aún más la sensación de ir
más allá de mi ser, pues ahora ni siquiera he de pedalear para mantener la
magia del instante. El Sol va bajando mientras el día va llegando a su fin y
las nubes del horizonte anuncian un ocaso a la altura de la tarde que estoy
disfrutando. Pero aún queda un rato para eso. No tengamos prisa.
De mientras puedo seguir disfrutando de los maizales que
bordean la cuneta. Algunas de sus hojas se arriman a la carretera, como las
manos de los niños en las carreras cuando las extienden para animar a los
corredores. Y respondiendo a su petición alargo el brazo y las voy acariciando
hasta que el maizal se termina junto a un puentecillo, donde aprovecho para
detenerme un rato y asomarme de nuevo al río que, manso, sigue su camino hasta
un mar lejano.
Ya lo dejó escrito Jorge Manrique. Nuestra vida es como un
río que va a parar a la mar, que es el morir. Y el río sigue su curso, su vida,
hasta ese mar conocido y con un final esperado y yo sigo mi vida, mi carretera,
de la que no sé el final. Prefiero mi vida, abierta al final que sea, a la del
río, con un final cerrado, conocido.
Y monto de nuevo en la bici, y sigo rodando hacia el Sol, y
sigo sintiendo la cálida brisa en la cara, y sigo pensando que este momento es
único, y sigo sin querer que termine, y...
Poco a poco el Sol cae hacia aquellas montañas que se ven a
lo lejos, aquellas montañas que me esperan en pocos días, aquellas montañas tan
bien conocidas por tantas miles de ruedas de bicicletas, bicicletas sobre las
que miles de personas han gozado lo que hoy estoy gozando yo.
Es la vida, que pasa. Y solo pasa hoy. No la dejes escapar. Disfrútala.
viernes, 19 de abril de 2013
Clasicómanos
Como hace días que no subo nada a este Blog, voy a poneros hoy mi colaboración para la revista Pedalier nº 53 (ahora que acaba de salir la nº 54 y que estamos en plena campaña de Clásicas).
Que os guste, si no la habíais leído ya.
Que os guste, si no la habíais leído ya.
Clasicómano: En el ciclismo, dícese del ciclista que gusta
de disputar las clásicas.
Clásica: Que no se aparta de lo tradicional, de las reglas
establecidas por la costumbre y el uso. En el ciclismo, carrera de un día con
larga tradición en el calendario ciclista, y cuyo recorrido suele ser bastante
largo y de relativa dureza.
Monumento: Obra pública y patente, como una estatua, una
inscripción o un sepulcro, puesta en memoria de una acción heroica u otra cosa
singular.
Monumento ciclista: Se conoce así a las cinco clásicas más
tradicionales y famosas. No son las más antiguas ni las más duras pero sí las
que más prestigio otorgan a sus ganadores. Por orden de celebración en el
calendario son: Milán San Remo, Vuelta a Flandes, París Roubaix, Lieja Bastoña
Lieja, y Giro de Lombardía.
Me pongo mitómano al escribir sobre estas carreras, lo
confieso. Es cierto que me encanta la montaña, los puertos, los Pirineos, los
Dolomitas,... Pero, desde que empecé a leer sobre las clásicas allá por los
años 80 en algunas revistas francesas me enamoré de estas carreras salvajes,
para "tíos duros" que diría Pedro Delgado, carreras de otra época,
donde un corredor no se puede guardar nada, donde o lo das todo o no entras en
la batalla por la victoria, donde solo los más fuertes son capaces de estar ahí
delante en cada carrera, cada temporada.
Algunos dicen que son una lotería. Puede ser. Pero es una
lotería donde solo unos pocos corredores compran los boletos que entran en el
sorteo. Los demás solo sirven para pagar entre todos la gloria que se llevan
los ganadores.
Y no hace falta que sean muy duras para que esto sea así.
Seguramente hay muchas carreras mucho más duras, sobre el papel, que las
clásicas prestigiosas, pero eso no es lo que hace dura una carrera, sino el
ansia de los corredores por pasar a la historia poniendo su nombre en el
palmarés. Eso es lo que hace de estas carreras que sean épicas, que sean
gloriosas, el hecho cierto de que todos los mejores salen al 100% a por ellas,
y así ganarlas es muy difícil.
Desde el año 2009 estoy metido en el apasionante reto de
completar los cinco monumentos en su versión cicloturista. La pena es que
Lombardía ya no se organiza para nosotros, por lo menos hasta donde yo sé.
Aunque sea, tendré que ir alguna vez de turismo a esa zona de Italia para hacer
el recorrido por mi cuenta.
Mi primer monumento fue el Tour de Flandes en 2009. Luego en
2011 terminé la Lieja y en 2012 he podido sufrir de lo lindo en Roubaix.
Cuando acudí a Flandes, el que mezclara el pavés con los
muros muy empinados me hacía creer que ésta era la carrera más dura de todas,
pero tras sentir en mi propio cuerpo los efectos del pavés de la París Roubaix
creo que puedo asegurar que el "infierno del Norte", la París Roubaix,
es la carrera más dura y difícil de ganar que existe en el ciclismo, y lo más
duro que puede hacer un cicloturista.
Alguno dirá, hombre, una superetapa de montaña seguro que es
más dura. Pues no. He hecho el mismo año la Roubaix y la Luchón Bayona de un tirón
y sufrí muchísimo más en el norte de Francia que cruzando medio Pirineo por el
Círculo de la Muerte.
Flandes es una marcha preciosa. Dura, mítica, histórica y
con un ambientazo tanto el día de los cicloturistas como al día siguiente con
los pros que merece la pena ir siempre que se pueda. Es dura, no lo voy a
negar, pero el pavés de Flandes es mucho más benévolo que el de Roubaix, y los
muros son muy cortos.
La Lieja cicloturista es una pena que no coincida con la
carrera pro, ya que es un junio, como la Roubaix cyclo. Esto le quita interés
al largo viaje, aunque te asegura una meteorología más benigna que en abril.
Lieja, la más antigua de estas clásicas, tiene un recorrido duro, con muchas
subidas y mucho desnivel acumulado (sin tener puertos largos sumas más desnivel
que en la QH). Pero es una dureza a la que cualquier cicloturista habitual está
acostumbrado.
Por el contrario, en la París Roubaix nos enfrentamos a lo
desconocido para nosotros. Tramos de varios kilómetros de un pavés horroroso,
bestial, en el que crees que te rompes tú y la bici a la vez, botando
descontroladamente y sufriendo ampollas y dolor en las manos durante muchas
horas, casi sin descanso entre un tramo y el siguiente, luchando por no caerte
y por avanzar penosamente a 15 km/h en un terreno llano,... Esto es algo que
solo lo vives ese día, que no lo puedes entrenar, y eso hace que hasta que no
terminas el último tramo de pavés, en Hem, no estás seguro de que vas a poder
terminar el recorrido, algo que no nos suele ocurrir en las marchas habituales
a las que vamos, por muy duras que sean.
Y sin embargo tengo ganas de volver a hacerla algún otro
año.
Mientras escribo esto llueve. Llueve mucho y hace frío.
Seguramente no podré salir en bici los siguientes días. Pero ya estoy ilusionado
con mis retos para este año 2013, y el primero en el tiempo y en importancia
será la Milán San Remo en junio. Es la más larga, casi 300 km, pero es la más
suave, pues es bastante llana y sin pavés. Aquí el reto es la distancia y el
ritmo, ya que solo tenemos 12 horas como máximo para terminarla y no te puedes
relajar.
Después, tras mi cuarto monumento, vendrán seguramente unos
días en la Escapada Shimano en Luz St. Sauveur, con todos los amigos de
Pedalier, y un ilusionante viaje a los Alpes a ver el Tour de Francia y a sumar
puertos míticos a mi palmarés.
Ilusionarse soñando con nuevos planes es lo mejor para un día de lluvia.
lunes, 1 de abril de 2013
Ay, Sagan... Esa mano (ese cerebro).
En marzo de 2010 hice aquí un comentario sobre este chico, Peter Sagan, que ya nos encandiló a todos nada más llegar al ciclismo profesional por lo bueno que era, y nos sigue maravillando por lo fácil que gana, casi en cualquier terreno.
El chico es simplemente un portento para el ciclismo.
Pero, siempre hay un pero, ya está siendo criticado por muchos de sus compañeros y rivales por sus modos de celebrar los triunfos y por su desparpajo, que para algunos es un descaro que raya en la mala educación y la falta de respeto a los demás.
Ayer, tras su buenísima actuación en Flandes (solo un súper Cancellara pudo con él), remató sus actuaciones con un pellizco en el culo de una de las azafatas.

Está bien que solo tenga 23 años, que solo era "una broma" según sus palabras, que la azafata fuera una mujer espectacularmente hermosa, pero nada de eso justifica andar tocando el culo a alguien que no te ha dado permiso y que está allí trabajando, no para que se divierta el amigo Peter.
Supongo que en su equipo le dirían algo después, y supongo que cuando llegue a casa su madre le echará un buen rapapolvo. Y supongo que si tiene novia, a esta no le habrá hecho nada de gracia, como no se la haría al mismo Peter el que algún gracioso le toque el culo a su novia.
Decía un amigo mío, hablando de los deportistas profesionales, que queremos que sean buenos en el deporte, que ganen, que den espectáculo, y que no debemos pretender que además de todo eso sean inteligentes.
Bueno, no lo pretendemos (aunque se agradece cuando vemos que algunos deportistas, además de ser buenos en lo suyo, tienen más cerebro que la media de las personas), pero sí hemos de pretender que sepan comportarse ante los demás. La labor del entorno de los equipos con los jóvenes es fundamental. Siempre dicen que están allí para formar personas y no solo campeones. Pues que algunos empiecen a trabajar con este chico.
PD: Me llamó la atención la profesionalidad de la azafata, quien en vez de darse la vuelta y darle un sopapo al chavalín, no hizo ningún gesto y siguió con su trabajo. Además de guapa se ve que es lista. A ver si aprenden algunos.
El chico es simplemente un portento para el ciclismo.
Pero, siempre hay un pero, ya está siendo criticado por muchos de sus compañeros y rivales por sus modos de celebrar los triunfos y por su desparpajo, que para algunos es un descaro que raya en la mala educación y la falta de respeto a los demás.
Ayer, tras su buenísima actuación en Flandes (solo un súper Cancellara pudo con él), remató sus actuaciones con un pellizco en el culo de una de las azafatas.

Está bien que solo tenga 23 años, que solo era "una broma" según sus palabras, que la azafata fuera una mujer espectacularmente hermosa, pero nada de eso justifica andar tocando el culo a alguien que no te ha dado permiso y que está allí trabajando, no para que se divierta el amigo Peter.
Supongo que en su equipo le dirían algo después, y supongo que cuando llegue a casa su madre le echará un buen rapapolvo. Y supongo que si tiene novia, a esta no le habrá hecho nada de gracia, como no se la haría al mismo Peter el que algún gracioso le toque el culo a su novia.
Decía un amigo mío, hablando de los deportistas profesionales, que queremos que sean buenos en el deporte, que ganen, que den espectáculo, y que no debemos pretender que además de todo eso sean inteligentes.
Bueno, no lo pretendemos (aunque se agradece cuando vemos que algunos deportistas, además de ser buenos en lo suyo, tienen más cerebro que la media de las personas), pero sí hemos de pretender que sepan comportarse ante los demás. La labor del entorno de los equipos con los jóvenes es fundamental. Siempre dicen que están allí para formar personas y no solo campeones. Pues que algunos empiecen a trabajar con este chico.
PD: Me llamó la atención la profesionalidad de la azafata, quien en vez de darse la vuelta y darle un sopapo al chavalín, no hizo ningún gesto y siguió con su trabajo. Además de guapa se ve que es lista. A ver si aprenden algunos.
jueves, 14 de marzo de 2013
Premio ANAVE de Periodismo
Bien, siempre es bueno que a uno le reconozcan su labor.
ANAVE, la Asociación de Navieros Españoles, convoca desde hace 11 años un premio de periodismo para artículos o programas publicados o emitidos en la prensa y en los que se haga notar la importacia de la marina mercante y sus beneficios para la economía mundial.
A la edición de 2012 presenté un artículo de opinión que me publicó el diario DEIA el 22 de julio de 2012 que lo podéis ver aquí: http://www.deia.com/2012/07/22/opinion/tribuna-abierta/los-vivos-los-muertos-y-los-marinos-mercantes
Pues bien. Muchos compañeros cuando le leyeron me expresaron su opinión de que el texto era bueno. Pero al saber la semana pasada, cuando me llamó en persona el presidente de ANAVE, Manuel Carlier, que mi artículo había sido declarado ganador pues mi satisfacción fue enorme, como os podéis imaginar. Aquello que yo pensé que estaba bien escrito, para otras personas tambié lo estaba, tanto que ha ganado el primer premio.
Bueno, ayer fue el acto de entrega de los premios en Madrid, en la sede de la Asociación de la Prensa de Madrid. Fue un día interesante.
Os dejo unas fotos de la entrega de premios de ayer, y otras que me han sacado hoy en la Escuela de Náutica de Portugalete para la revista de la Universidad del País Vasco UPV/EHU.
ANAVE, la Asociación de Navieros Españoles, convoca desde hace 11 años un premio de periodismo para artículos o programas publicados o emitidos en la prensa y en los que se haga notar la importacia de la marina mercante y sus beneficios para la economía mundial.
A la edición de 2012 presenté un artículo de opinión que me publicó el diario DEIA el 22 de julio de 2012 que lo podéis ver aquí: http://www.deia.com/2012/07/22/opinion/tribuna-abierta/los-vivos-los-muertos-y-los-marinos-mercantes
Pues bien. Muchos compañeros cuando le leyeron me expresaron su opinión de que el texto era bueno. Pero al saber la semana pasada, cuando me llamó en persona el presidente de ANAVE, Manuel Carlier, que mi artículo había sido declarado ganador pues mi satisfacción fue enorme, como os podéis imaginar. Aquello que yo pensé que estaba bien escrito, para otras personas tambié lo estaba, tanto que ha ganado el primer premio.
Bueno, ayer fue el acto de entrega de los premios en Madrid, en la sede de la Asociación de la Prensa de Madrid. Fue un día interesante.
Os dejo unas fotos de la entrega de premios de ayer, y otras que me han sacado hoy en la Escuela de Náutica de Portugalete para la revista de la Universidad del País Vasco UPV/EHU.
lunes, 18 de febrero de 2013
On the road again. En marcha de nuevo.
Todo ok. Ya no me duele la rodilla tras el golpe de la caída del 5 de enero y ya he pasado de 100 km en bici un día y de 10 km corriendo otro día. Ahora a acumular kilómetros y poco a poco a ponerme en forma. Hay tiempo y no hace falta darse prisa para llegar a punto a las grandes citas del año.

9 de junio: Milano San Remo cicloamatori. Será una buena prueba ver cómo llegó a los kilómetros finales en una marcha de casi 300 km a ritmo exigente. Completamente diferentes a los 326 km de la Luchon Bayona donde no tienes problemas de cierre de control. En la M-SR solo tenemos 12 horas de margen, y eso significa que si pierdes pronto el grupo y tienes que parar más de lo previsto vas a estar muy justo de tiempo para no quedar fuera de control.

20 al 23 de junio. Fin de semana en Luz St. Sauveur con los amigos de Pedalier. Subiremos de nuevo el Tourmalet. Será un bonito fin de semana y habrá que cambiar el chip de plato grande y rodar rápido, a desarrollos cómodos y ascensiones tranquilas.

14 al 20 de julio. Tour de Francia. Este año iremos 12 amigos de la S.C. Bilbaina a los Alpes. Subiremos algunos puertos míticos, como el Mont- Ventoux, Alpe D'Huez o Galibier. Y si todo va bien intentaremos hacer un día el recorrido íntegro de La Marmotte.

Y para terminar el año, segundo round en New York. Esperemos que no pase nada raro, ni huracanes, ni nevadas, ni nada, y pueda disfrutar del Maratón más famoso del mundo.
A por ello.

9 de junio: Milano San Remo cicloamatori. Será una buena prueba ver cómo llegó a los kilómetros finales en una marcha de casi 300 km a ritmo exigente. Completamente diferentes a los 326 km de la Luchon Bayona donde no tienes problemas de cierre de control. En la M-SR solo tenemos 12 horas de margen, y eso significa que si pierdes pronto el grupo y tienes que parar más de lo previsto vas a estar muy justo de tiempo para no quedar fuera de control.
20 al 23 de junio. Fin de semana en Luz St. Sauveur con los amigos de Pedalier. Subiremos de nuevo el Tourmalet. Será un bonito fin de semana y habrá que cambiar el chip de plato grande y rodar rápido, a desarrollos cómodos y ascensiones tranquilas.
14 al 20 de julio. Tour de Francia. Este año iremos 12 amigos de la S.C. Bilbaina a los Alpes. Subiremos algunos puertos míticos, como el Mont- Ventoux, Alpe D'Huez o Galibier. Y si todo va bien intentaremos hacer un día el recorrido íntegro de La Marmotte.

Y para terminar el año, segundo round en New York. Esperemos que no pase nada raro, ni huracanes, ni nevadas, ni nada, y pueda disfrutar del Maratón más famoso del mundo.
A por ello.
jueves, 31 de enero de 2013
Con ganas de entrenar de una vez
Bueno, olvidemos las malas cosas del ciclismo y centrémonos de nuevo en el cicloturismo y en la vida.

Tras la caida del 5 de enero sigo con algunas molestias en la rodilla y apenas he entrenado nada. Tengo unas ganas locas de empezar a entrenar en serio. Espero que se me cure pronto y poder hacer un mes normal de base para acumular kilómetros y luego espero entrenar duro un par de meses para poder llegar a la Milán San Remo lo mejor posible, Tengo ganas de hacerlo bien, de entrenar sin lesiones y sin problemas y de aguantar los 290 km de la marcha pudiendo darlo todo. El objetivo solo es disfrutar y aguantar en el grupo principal el mayor tiempo posible. Y por supuesto, como siempre, terminar la marcha entero, que mi cuerpo note que ha podido con la prueba y no que llegue destrozado a los últimos kilómetros.
Y ya tengo ganas de ir a Pirineos, y a ese viaje que hemos organizado a los Alpes para ver el Tour y subir los puertos míticos. Tengo ganas de poder correr a gusto, de hacerlo bien en NY en noviembre.
Qué ganas tengo de entrenar y de poder vivir a tope.
Va a ser un año magnífico.

Tras la caida del 5 de enero sigo con algunas molestias en la rodilla y apenas he entrenado nada. Tengo unas ganas locas de empezar a entrenar en serio. Espero que se me cure pronto y poder hacer un mes normal de base para acumular kilómetros y luego espero entrenar duro un par de meses para poder llegar a la Milán San Remo lo mejor posible, Tengo ganas de hacerlo bien, de entrenar sin lesiones y sin problemas y de aguantar los 290 km de la marcha pudiendo darlo todo. El objetivo solo es disfrutar y aguantar en el grupo principal el mayor tiempo posible. Y por supuesto, como siempre, terminar la marcha entero, que mi cuerpo note que ha podido con la prueba y no que llegue destrozado a los últimos kilómetros.
Y ya tengo ganas de ir a Pirineos, y a ese viaje que hemos organizado a los Alpes para ver el Tour y subir los puertos míticos. Tengo ganas de poder correr a gusto, de hacerlo bien en NY en noviembre.
Qué ganas tengo de entrenar y de poder vivir a tope.
Va a ser un año magnífico.
sábado, 19 de enero de 2013
Sí, era un capullo arrogante
Sí, era un capullo arrogante

http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=OoRcCvWy7b4
Cuando Armstrong dominaba el Tour fui cogiéndole un poco de manía por su chulería y algunos gestos que tenía con los que no le caían bien. Lo acaba de confesar él mismo. Sí, en aquellos años me parecía un capullo arrogante, y lo era.
Cuando se retiró ya me caía un poco mejor. Me parecía el más profesional de todos los grandes ciclistas de su época. Ya se decía entonces que lo que Lance había conseguido era un método infalible de doparse sin que le pillaran, y más o menos todo el mundo aceptaba que todos los grandes de la época tomaban las mismas cosas. Por lo tanto, si Lance ganaba es que era el mejor de todos.
No sé si eso era cierto. Jan Ullrich siempre me pareció el más fuerte físicamente de los ciclistas de esos años. Ullrich se vio envuelto en la Operación Puerto, ese engendro chapucero de limpiar el deporte en España que solo sirvió para cargarse la carrera de muchos ciclistas pero que no solucionó nada y dejó todo a medio hacer (¿Qué fue de las decenas de bolsas de sangre que no eran de ciclistas?). Pero no estoy seguro de que si Ullrich hubiera tomado lo mismo exactamente que Lance (o un poco más) hubiera ganado esos Tours en los que quedó segundo.
Porque, no lo olvidemos, Lance no ganó los Tours porque iba más dopado que los demás. Eso puede servir para ganar uno (como Riis). Pero dominar una carrera tan complicada durante siete años no es solo cuestión de tener una ventaja física ante los demás (que para Lance no era ventaja, como ha confesado, sino ponerse en igualdad de condiciones), sino de tener el mejor equipo, saber elegir la mejor estrategia, ser el más listo en muchas ocasiones, saber dónde atacar y dónde no para ahorrar fuerzas, tener una increíble suerte durante siete años,... En fin, que hay que ser el mejor en todo para ganar el Tour siete años seguidos y hay que ser muy profesional para entrenar perfectamente durante todo esos años. Cuando Lance terminaba un Tour ya estaba preparando el siguiente, viendo dónde habían fallado, viendo qué podían mejorar, experimentando con nuevas tecnologías para las bicicletas, la ropa, todo.
No basta con ser el más fuerte. Cuando Fignon perdió el Tour'89 ante Lemond por 8 segundos el último día de montaña se sentía muy fuerte y a punto estuvo de lanzar un ataque de lejos, algo que seguramente le hubiese supuesto más ventaja sobre Lemond y hubiera ganado el Tour. Pero Fignon y su director Guimard decidieron no atacar. Era el más fuerte, pero perdió.
Hay detalles, anécdotas, que muestran hasta qué punto Lance y su equipo eran profesionales y detallistas.
Viendo las etapas pirenaicas las semanas previas a uno de sus Tours, el US Postal coincidió con el T-Mobile en la misma zona y Lance quedó con sus compañeros para subir temprano al día siguiente uno de los finales en alto que les quedaba por reconocer y así al bajarlo se cruzarían con los alemanes, y cuando estos bajaran el puerto Lance y sus chicos habían quedado en subirlo otra vez, para impresionarles y hacer un poco de guerra psicológica.
Pero resulta que al bajar no vieron a los del T-Mobile por ningún lado. Sabían que no lo había subido esa semana, por lo tanto estaban convencidos de que lo subirían ese día, pues era su último día en la zona antes de ir a una carrera importante.
Uno de los compañeros de Lance comentó que ya se podían ir al Hotel, pero Lance dijo que no, que habían dicho que lo subirían dos veces y así lo hicieron. Luego se enteraron de que el T-Mobile se había marchado pronto para no perder un vuelo.
Ésa era una de las diferencias. Mientras Ullrich era capaz de marcharse sin reconocer una de las subidas más importantes de ese Tour, Lance la subió dos veces.
Sí. Ullrich era un portento físico, pero el cerebro de Armstrong era mucho más fuerte y mucho más ágil, y capaz de aguantar lo que otros no aguantaban, tanto en los entrenos como en las carreras.
Cuando en 2009 Lance regresó al Tour ya no me parecía un chulo arrogante. Ya estaba mucho más suave con los medios y ya hasta me caía simpático. Su tercer puesto en París me pareció un logro deportivo fantástico tras dos años parado. Casi más que sus victorias. Sí, ya sé que logró el tercer puesto por llevar la carrera bloqueada mucho tiempo, pero solo alguien como Armstrong era capaz de hacerlo.
Viendo la entrevista de Lance con Oprah Winfrey creo que ha hecho lo mejor. Podía haber callado y dejar para siempre la pequeña duda de si era cierto o no lo que se decía de él. Pero así, confesando y mostrando arrepentimiento y diciendo a todo el mundo que antes él era un chulo arrogante, ha dado un paso importante para que el ciclismo aclare de una vez y para siempre aquellos años oscuros en los que era muy difícil ganar si no ibas dopado.
El mismo Fignon en su libro "Éramos jóvenes e inconscientes" (en castellano lo tenéis en Cultura Ciclista) confiesa el dopaje que había en sus tiempos, y al que él recurrió en algunas ocasiones. Pero dice que todo cambió con la llegada de la EPO, un producto que daba una ventaja hasta entonces desconocida y que no se podía detectar, o sea, una invitación a tomarlo. A partir de ahí, dice Fignon, el que ganaba no tenía por qué ser el mejor, y pone el ejemplo de Bjarne Riis, que ganó el Tour.
Ojalá confesaran todos como lo ha hecho Armstrong. Ciclistas y otros deportistas, que parece que para muchos solo hay dopaje en el ciclismo. Ya que estamos de revisión, pues a revisar todo el deporte a lo largo de la historia.
Sí, Lance era un capullo y un chulo arrogante, y es culpable de muchas de las cosas de las que le acusan. Pero, como dicen algunos (http://www.biolaster.com/blog-ciclismo/649) Lance también es una victima de su época. Una víctima que ganó mucho dinero y que se enfrentó a muchos inocentes.
Otras víctimas también ganaron dinero y han salido más airosas de esos años. Bueno, es normal que se cebaran en investigar a Armstrong, él era el más poderoso y él mismo reconoce que le parece normal que hayan ido a por él.
Para terminar quedémonos con lo positivo. Lance se ha mostrado arrepentido y se ha portado como un caballero al no acusar a nadie de sus faltas y de sus errores. Tampoco la entrevista con Oprah era el lugar para contar lo que sabe. Estoy seguro de que lo contará ante quienes tenga que hacerlo. Lance es un tipo duro, y creo que ha tenido que ser difícil para él decir delante de todo el mundo, de sus hijos, que ha sido un tramposo y un mentiroso. Tampoco hay que olvidar que cualquier otro, con todo el dinero y el poder que ganó, podía haberse dedicado a ser un rico egoista y sin embargo Lance creó su fundación Livestrong con la que ha ayudado a muchísima gente. Y por último, creó que éste va a ser el punto de inflexión en cuanto a la imagen del ciclismo. Ya más bajo no se puede caer ante el público en general. Lance ha abierto de par en par una puerta, la de la confesión, que ya habían entreabierto otros. Pero todo lo que hace Lance tiene mil veces más repercusión, así que espero que ya confiesen los que tengan algo que confesar y a partir de aquí la imagen del deporte más bello del mundo remonte de nuevo.
http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=OoRcCvWy7b4
Cuando Armstrong dominaba el Tour fui cogiéndole un poco de manía por su chulería y algunos gestos que tenía con los que no le caían bien. Lo acaba de confesar él mismo. Sí, en aquellos años me parecía un capullo arrogante, y lo era.
Cuando se retiró ya me caía un poco mejor. Me parecía el más profesional de todos los grandes ciclistas de su época. Ya se decía entonces que lo que Lance había conseguido era un método infalible de doparse sin que le pillaran, y más o menos todo el mundo aceptaba que todos los grandes de la época tomaban las mismas cosas. Por lo tanto, si Lance ganaba es que era el mejor de todos.
No sé si eso era cierto. Jan Ullrich siempre me pareció el más fuerte físicamente de los ciclistas de esos años. Ullrich se vio envuelto en la Operación Puerto, ese engendro chapucero de limpiar el deporte en España que solo sirvió para cargarse la carrera de muchos ciclistas pero que no solucionó nada y dejó todo a medio hacer (¿Qué fue de las decenas de bolsas de sangre que no eran de ciclistas?). Pero no estoy seguro de que si Ullrich hubiera tomado lo mismo exactamente que Lance (o un poco más) hubiera ganado esos Tours en los que quedó segundo.
Porque, no lo olvidemos, Lance no ganó los Tours porque iba más dopado que los demás. Eso puede servir para ganar uno (como Riis). Pero dominar una carrera tan complicada durante siete años no es solo cuestión de tener una ventaja física ante los demás (que para Lance no era ventaja, como ha confesado, sino ponerse en igualdad de condiciones), sino de tener el mejor equipo, saber elegir la mejor estrategia, ser el más listo en muchas ocasiones, saber dónde atacar y dónde no para ahorrar fuerzas, tener una increíble suerte durante siete años,... En fin, que hay que ser el mejor en todo para ganar el Tour siete años seguidos y hay que ser muy profesional para entrenar perfectamente durante todo esos años. Cuando Lance terminaba un Tour ya estaba preparando el siguiente, viendo dónde habían fallado, viendo qué podían mejorar, experimentando con nuevas tecnologías para las bicicletas, la ropa, todo.
No basta con ser el más fuerte. Cuando Fignon perdió el Tour'89 ante Lemond por 8 segundos el último día de montaña se sentía muy fuerte y a punto estuvo de lanzar un ataque de lejos, algo que seguramente le hubiese supuesto más ventaja sobre Lemond y hubiera ganado el Tour. Pero Fignon y su director Guimard decidieron no atacar. Era el más fuerte, pero perdió.
Hay detalles, anécdotas, que muestran hasta qué punto Lance y su equipo eran profesionales y detallistas.
Viendo las etapas pirenaicas las semanas previas a uno de sus Tours, el US Postal coincidió con el T-Mobile en la misma zona y Lance quedó con sus compañeros para subir temprano al día siguiente uno de los finales en alto que les quedaba por reconocer y así al bajarlo se cruzarían con los alemanes, y cuando estos bajaran el puerto Lance y sus chicos habían quedado en subirlo otra vez, para impresionarles y hacer un poco de guerra psicológica.
Pero resulta que al bajar no vieron a los del T-Mobile por ningún lado. Sabían que no lo había subido esa semana, por lo tanto estaban convencidos de que lo subirían ese día, pues era su último día en la zona antes de ir a una carrera importante.
Uno de los compañeros de Lance comentó que ya se podían ir al Hotel, pero Lance dijo que no, que habían dicho que lo subirían dos veces y así lo hicieron. Luego se enteraron de que el T-Mobile se había marchado pronto para no perder un vuelo.
Ésa era una de las diferencias. Mientras Ullrich era capaz de marcharse sin reconocer una de las subidas más importantes de ese Tour, Lance la subió dos veces.
Sí. Ullrich era un portento físico, pero el cerebro de Armstrong era mucho más fuerte y mucho más ágil, y capaz de aguantar lo que otros no aguantaban, tanto en los entrenos como en las carreras.
Cuando en 2009 Lance regresó al Tour ya no me parecía un chulo arrogante. Ya estaba mucho más suave con los medios y ya hasta me caía simpático. Su tercer puesto en París me pareció un logro deportivo fantástico tras dos años parado. Casi más que sus victorias. Sí, ya sé que logró el tercer puesto por llevar la carrera bloqueada mucho tiempo, pero solo alguien como Armstrong era capaz de hacerlo.
Viendo la entrevista de Lance con Oprah Winfrey creo que ha hecho lo mejor. Podía haber callado y dejar para siempre la pequeña duda de si era cierto o no lo que se decía de él. Pero así, confesando y mostrando arrepentimiento y diciendo a todo el mundo que antes él era un chulo arrogante, ha dado un paso importante para que el ciclismo aclare de una vez y para siempre aquellos años oscuros en los que era muy difícil ganar si no ibas dopado.
El mismo Fignon en su libro "Éramos jóvenes e inconscientes" (en castellano lo tenéis en Cultura Ciclista) confiesa el dopaje que había en sus tiempos, y al que él recurrió en algunas ocasiones. Pero dice que todo cambió con la llegada de la EPO, un producto que daba una ventaja hasta entonces desconocida y que no se podía detectar, o sea, una invitación a tomarlo. A partir de ahí, dice Fignon, el que ganaba no tenía por qué ser el mejor, y pone el ejemplo de Bjarne Riis, que ganó el Tour.
Ojalá confesaran todos como lo ha hecho Armstrong. Ciclistas y otros deportistas, que parece que para muchos solo hay dopaje en el ciclismo. Ya que estamos de revisión, pues a revisar todo el deporte a lo largo de la historia.
Sí, Lance era un capullo y un chulo arrogante, y es culpable de muchas de las cosas de las que le acusan. Pero, como dicen algunos (http://www.biolaster.com/blog-ciclismo/649) Lance también es una victima de su época. Una víctima que ganó mucho dinero y que se enfrentó a muchos inocentes.
Otras víctimas también ganaron dinero y han salido más airosas de esos años. Bueno, es normal que se cebaran en investigar a Armstrong, él era el más poderoso y él mismo reconoce que le parece normal que hayan ido a por él.
Para terminar quedémonos con lo positivo. Lance se ha mostrado arrepentido y se ha portado como un caballero al no acusar a nadie de sus faltas y de sus errores. Tampoco la entrevista con Oprah era el lugar para contar lo que sabe. Estoy seguro de que lo contará ante quienes tenga que hacerlo. Lance es un tipo duro, y creo que ha tenido que ser difícil para él decir delante de todo el mundo, de sus hijos, que ha sido un tramposo y un mentiroso. Tampoco hay que olvidar que cualquier otro, con todo el dinero y el poder que ganó, podía haberse dedicado a ser un rico egoista y sin embargo Lance creó su fundación Livestrong con la que ha ayudado a muchísima gente. Y por último, creó que éste va a ser el punto de inflexión en cuanto a la imagen del ciclismo. Ya más bajo no se puede caer ante el público en general. Lance ha abierto de par en par una puerta, la de la confesión, que ya habían entreabierto otros. Pero todo lo que hace Lance tiene mil veces más repercusión, así que espero que ya confiesen los que tengan algo que confesar y a partir de aquí la imagen del deporte más bello del mundo remonte de nuevo.
domingo, 6 de enero de 2013
Retos y obstáculos

Bueno, ya he decidido cuáles serán mis retos deportivos para 2013. En primer lugar seguiré con la carrera a pie y la bici y voy a tratar de hacer un duatlón en abril. Quería hacer el de Arrigorriaga, que está al lado de casa y es de larga distancia. Pero no permiten inscribirse a no federados, y no voy a sacar licencia de duatlón para una carrera. Así que haré alguno de corta distancia donde sí dejen sacar Licencia de Día, y si no, pues elijo una fecha, me preparo unos circuitos y me hago yo solo un duatlón de distancia larga (12 km corriendo, 75 en bici y otros doce corriendo). Quiero ver si soy capaz de hacerlo en buenas condiciones.
Luego ya me centraré más en la bici ya que el 9 de junio es la Milán San Remo, que es la única clásica de las llamadas Monumentos que me queda por hacer de las que se organizan para cicloturistas. Flandes la hice en 2009, Lieja en 2011, y en 2012 terminé Roubaix. La pena es que Lombardía ya no se organiza para cicloturistas, que es el quinto monumento.
Serán casi 300 km a ritmo fuerte, ya me han avisado, así que tendré que entrenar fuerte, no solo fondo.
A finales de junio seguramente iré con mi hijo a Pirineos a un stage organizado por SR Events, mis amigos de la revista Pedalier. Coincide con sus vacaciones y así puede entrenar un poco decentemente ahora que es Cadete.
Luego me toca el tradicional viaje al Tour de Francia, que este año seguramente será a los Alpes, para subir Mount Ventoux, Alpe D'Huez, Galibier y otros. Nunca he estado allí y tengo muchas ganas.
Y a partir de verano dejaré la bici un poco al margen y me centraré en preparar el segundo intento al Maratón de NY. Espero que este año no haya huracanes, ni incendios, ni nevadas, ni nada que nos deje de nuevo con la miel en los labios.
Bueno. Como el año pasado, un calendario exigente en lo deportivo pero muy motivante e ilusionante.
Pero como todo no va a ser fácil, ahora que me han hecho plantillas nuevas y que parece que estoy empezando los entrenos con buenas sensaciones musculares, ayer tuve una fuerte caida en la bici.
Frené en un semáforo y el amigo de mi hijo que venía por detrás no se dio cuenta y se estrelló contra mí. Él tiene un golpe en la mano, pero no parecía gran cosa, pero mi rodilla se estampó con mi manillar y casi no podía moverme. Finalmente pude llegar a casa en bici, pero por la tarde la tenía inflamada y fui a Urgencias, donde me dijeron que puede ser una pequeña fisura en la rótula.
Hoy me he levantado mejor. Espero que solo sea el golpe y en unos días estar listo para entrenar otra vez.
Y es que si las cosas son fáciles no tiene mucho mérito hacerlas.
jueves, 27 de diciembre de 2012
Casualidades del año
Ahora que se acaba este año, que en lo deportivo como ya os conté ha sido maravilloso, he encontrado unas fotos de la primera vez que viajé a New York y a Italia.
Fue cuando era un joven alumno de Náutica en mi tercer embarque de prácticas, en 1988. El buque (un portacontenedores de los grandes de aquella época) se llamaba el "Almudena", de la Cía. Trasatlántica, y hacíamos el viaje entre España, Italia, Francia y USA.
Nuestra ruta era muy interesante. El puerto base era Cádiz (donde embarqué) y de ahí íbamos a New York, Baltimore y Norfolk, para luego volver a Cádiz y de allí hacer una ruta por el Mediterráneo tocando los puertos de Nápoles, Livorno, Marsella, Valencia y vuelta a Cádiz para empezar otra vez.
En el mismo viaje pude visitar Pompeya, Pisa y subir al Empire State Building. Una gozada.
Casualmente este año 2012, el año en el que he vuelto por cuarta vez a New York, estuve en verano en Pisa, en un viaje de vacaciones familiares por Italia. Esta vez no he subido al Empire State porque ya lo hice en 2010 y he preferido verlo desde el Top of the Rock, en el Rockefeller Center.
En fin, una pequeña casualidad que 24 años después, el mismo año que he regresado por primera vez a Pisa, haya estado de nuevo en New York.
Y el año que viene otra vez, que el Maratón de NYC lo tengo pendiente.
En Pisa, agosto de 2012.
En Pisa, octubre de 1988.
En el Empire State, en 1988.
En el Top of the Rock en 2012.
miércoles, 19 de diciembre de 2012
Mi peor pesadilla

Foto: Diario de Navarra
De nuevo la tragedia viene de las carreteras. El profesional del Mountain Bike Iñaki Lejarreta murió el domingo por la mañana atropellado cerca de su casa, un mañana con buen tiempo, en una recta sin tráfico limitada a 50 km/h. Un accidente inexplicable a priori. Los primeros pensamientos que tuvimos todos al enterarnos (y que se reflejaron en buena medida en los foros de Internet y en las redes sociales) es que algún borracho malnacido que volvía de estar toda la noche de juerga atropelló (casi se podría decir asesinó) a Iñaki por culpa de su incivismo conduciendo.
Poco después se informaba de que el autor del atropello era un joven del pueblo, voluntario de la Cruz Roja, que regresaba a casa tras estar de guardia por la noche en su puesto en esa institución de auxilio. Había que empezar a ser más cautos a la hora de calificar a ese joven. Descuido, mala suerte, cansancio, el sol de cara,... Empezábamos ya a pensar en un accidente fortuito, algo que nos puede pasar a cualquiera y que la mala suerte transformó en una inmensa tragedia.
Pero hoy miércoles sale la noticia de que el conductor dio, en el análisis preliminar, positivo por drogas y alcohol.
¿Cómo es eso posible? ¿Es que mientras estaba de guardia en la Cruz Roja el chaval estaba fumando porros y bebiendo cervezas? ¿O sería que su turno acabó a la mitad de la noche del sábado y antes de ir a casa decidió pasar un rato con sus colegas en algún tugurio?
Algo no encaja pero de nuevo Internet echa humo y algunos hablan claramente de que había que lincharlo, e insultos de todo tipo se dedican a este individuo (por decir algo).
Pero hay que ser muy cautos con lo que se publica en los medios, sobre todo en los primeros momentos, pues ahora ya se matiza que el positivo (en un test preliminar, se insiste) es solo de drogas, no de alcohol, y que además sería compatible con la toma de medicamentos. Incluso se informa de la existencia de un certificado médico para esos medicamentos.
Por supuesto este chaval ha cometido una imprudencia, y esa imprudencia ha costado la vida a un joven deportista que además deja a una mujer a punto de dar a luz su primer hijo. Una tragedia que a nadie le gustaría vivir.
Conducir cansado y tomar medicamentos no es una buena combinación. Pero a veces todos hacemos esas cosas. Que levante el dedo el ciclista que nunca ha conducido su coche cansado, o incluso tras una cena en la que ha bebido un poco de vino, o que conduce mientras está medicado con una medicina de la que no ha leído el prospecto.
Estas cosas nos pueden pasar a cualquiera, ciclistas o no ciclistas. Incluso los más prudentes pueden tener un pequeño despiste, y si en ese momento hay un ciclista delante de nuestro coche pude pasar algo así. El ser ciclistas no nos hace automáticamente ser conductores más prudentes. O nadie ha oído a amigos ciclistas comentar la velocidad punta que ha alcanzado con su nuevo coche, o decir que es capaz de ir a Madrid en tantas horas o cosas así.
Mi peor pesadilla no es que mientras entreno en bici un coche me atropelle y me mate. No. Mi peor pesadilla es ir conduciendo, despistarme un segundo (pues con un segundo es suficiente) y matar a un ciclista o a un niño. Y esa pesadilla me hace ser más prudente, pero no me libra de que un día se pudiera hacer realidad.
No me gustaría estar en el pellejo del conductor que mató a Iñaki Lejarreta.
Descanse en paz Iñaki, y tened mucho cuidado en la carretera.
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