domingo, 25 de marzo de 2012

Sostiene Pereira

Hoy ha fallecido Antonio Tabucchi, el gran escritor italiano (nacionalizado portugués). Como homenaje posteo un trabajo que hice hace unos años en la Facultad de Periodismo sobre su libro más famoso, "Sostiene Pereira".


“Sostiene Pereira”

Sostiene Pereira que el periodista siempre debe denunciar las injusticias, aunque tan sólo se ocupe de una sección de literatura. Sostiene Pereira que el periodista siempre debe decir lo que ocurre a su alrededor y que él debe ser el que primero que se atreva a exponer sin temor lo que pasa en el mundo, aunque de lo que pase nadie se atreva a hablar.

Sostiene Pereira que su historia, narrada por la excelente pluma de Antonio Tabucchi, no es un texto histórico, pero que a través de un comentario aquí y una insinuación allá, nos aproxima a lo que ocurría en Portugal, y en Europa, en los años 30 del siglo pasado.

Sostiene Pereira que tampoco es un libro político, aunque el trasfondo político que contiene es demasiado alto como para hacerle caso. [1]

Pereira sostiene que su relato es sólo la historia de un viejo periodista viudo a cargo de la página cultural de un diario cualquiera. Todo su mundo se condensa en su solitaria redacción, su casa y el restaurante donde come, un día sí y otro también, una tortilla de finas hierbas y donde bebe limonadas. Curiosamente, y pese a su profesión, es en el restaurante, a través del camarero, donde se entera de lo que ocurre fuera de su mundo. [2]

Pero, sostiene Pereira, su vida da un giro inesperado cuando otro periodista, joven y con más ganas de vivir, irrumpe en su vida. Monteiro Rossi, que así se llama este joven impulsivo, hace que la historia que nos narra Pereira comience a correr y despierta, sostiene Pereira aunque sin confesarlo claramente, al verdadero Pereira que siempre quiso ser. Sostiene Pereira que su historia es, en cierta forma, la de un converso.

Pereira sostiene que, en el fondo, quiere realizar un llamamiento a la conciencia dormida de muchos periodistas y a liberarles del miedo al compromiso que atenaza a tantos profesionales. Sostiene Pereira que se puede luchar entre líneas y que se puede luchar abiertamente, asumiendo todas las consecuencias, pero que es imposible que alguien como él, con sentido de la dignidad y de la justicia, pueda convivir mucho tiempo con la injusticia y la agresión a los débiles.

Pero, ¿qué sostiene Tabucchi?


Según una entrevista que Asbel López, periodista del “Correo de la UNESCO”, realizó a Antonio Tabucchi en 1998, éste sostiene que “cuando un crimen ofende la naturaleza humana, nos ofende también personalmente. Te sientes al mismo tiempo escandalizado y culpable” [3]. Esta es la razón por la que escribió “La cabeza perdida de Damasceno Monteiro”, y también, sin duda, “Sostiene Pereira”.

Sostiene Tabucchi que el periodista, el escritor, no debe ser un mero espectador y narrador de los hechos, cuando es necesario debe intervenir para intentar mejorar las cosas.

En la misma entrevista, Tabucchi sostiene que: “la democracia no es tampoco la perfección. Hay que mejorarla, y para ello hay que vigilarla y permanecer siempre atentos. Pensé entonces que debía sobrepasar el hecho real y hablar a través de una novela, encargarle a la ficción este hecho violento. Si escribía una novela, mi emoción y mi indignación encontrarían un modo de expresión más amplio porque es más simbólico, aplicable a muchos países de Europa”. Y continúa sosteniendo: “Yo reivindico el derecho a las tomas de partido ocasionales. Cuando una cosa oscura está pasando en el mundo o en tu casa, tienes el deber de salir a explorar este problema para ver si lo detectas, lo particularizas, lo transmites y das la alarma: ‘Cuidado, está pasando esto en mi casa, en mi ciudad, o en el mundo, que también es mi casa.’ De lo contrario el intelectual sería un personaje completamente insensible que dice: ‘Algo sucio está pasando en mi casa, pero no puedo interesarme en él porque estoy organizando el catálogo de la próxima exposición de pintura del museo de mi ciudad’.”

Así que, sostiene Tabucchi: “si la función de un político es tranquilizar, mostrar que todo anda bien gracias a su presencia, la mía es desasosegar, poner a dudar a la persona. La facultad de dudar es muy importante para el hombre ¡Caramba, si no dudamos estamos perdidos! El intelectual va a dudar, por ejemplo, de una doctrina religiosa fundamentalista, de un sistema político exacto e impuesto o de una estética perfecta, que no dan cabida a ninguna duda. (...) La función del intelectual y del escritor es dudar de la perfección. En la perfección creen los teólogos, los dictadores y el pensamiento totalitario”.[4]

La espiral de silencio


La teoría de “la espiral de silencio”, expuesta en los años 70 del s. XX por la socióloga alemana Elisabeth Noelle-Neumann, viene a explicar que en una sociedad las ideas menos correctas políticamente son sistemáticamente silenciadas por los medios de comunicación y por los propios individuos, que al no ver reflejadas sus ideas en la prensa asumen que no son ideas acordes al pensamiento mayoritario y optan por no hablar de ellas en público para no sentir un rechazo social por parte de la mayoría que, al parecer, piensa diferente a lo que ellos piensan. Así, por un efecto multiplicador, las ideas más “políticamente correctas” son divulgadas en mucha mayor medida que las ideas menos correctas, llegando a casi desaparecer de las conversaciones ideas que muchas veces están en la mente de muchos. [5]

Esto, aunque no lo llamaba “espiral de silencio”, ya lo explicó el gran sociólogo francés Alexis de Tocqueville [6] con el caso de la Iglesia en la Francia de mediados del s. XVIII. Según él:

“los que seguían creyendo en las doctrinas de la Iglesia tenían miedo de quedarse solos con su fidelidad y, temiendo más la soledad que el error, declaraban compartir las opiniones de la mayoría. De modo que lo que era sólo la opinión de una parte de la nación llegó a ser considerado como la voluntad de todos y a parecer, por tanto, irresistible, incluso a los que habían contribuido a darle esa falsa apariencia.”

El Dr. Fermín Galindo, profesor del Departamento de “Ciencias da Comunicación” de la Facultad de Ciencias da Información de la Universidad de Santiago de Compostela, en un artículo titulado “El periodista, ante la espiral de silencio” y publicado en la Revista Latina de Comunicación Social” (La Laguna -Tenerife, abril de 1998, nº 4), dice lo siguiente:

“En los años noventa, el papel que ocupan, o que deben tener, los periodistas en la opinión pública ha ocupado un espacio central en la actualidad política e informativa. Se ha escrito mucho sobre este asunto, ya sea sobre el periódico como actor político (Borrat,1984), sobre la relación entre el poder y la prensa (Sinova, 1995), sobre la función del periodista en el espacio público (Dader, 1992) y en general sobre las múltiples relaciones encontradas entre el poder y los medios de comunicación. (...) Éste es un tema complejo, pero es sabido que la posición de los medios, o un cambio en la posición de los medios, suele preceder a un cambio en las actitudes personales. La conducta de la gente se suele adaptar a la evaluación del clima de opinión pero, recíprocamente, también influye en las evaluaciones del clima de opinión en un proceso de retroalimentación que suele provocar una suerte de tendencias de opinión de distinta intensidad, pudiendo alcanzar su máximo grado en la conocida como espiral de silencio”.

Casi podemos decir que la opinión pública no es un reflejo de lo que piensa el público, o sea la gente, sino más bien es el reflejo de lo que la gente piensa que piensa la gente. [7]

Los medios de comunicación, además, como dice Fermín Galindo, colaboran decisivamente en esta espiral con un objetivo claramente económico. Un medio no puede permitirse el lujo de estar continuamente dando opiniones contrarias a la mayoría. Tan sólo los medios marginales lo pueden hacer, pero están reducidos a eso, a ser marginales. Un medio que quiera abarcar a grandes sectores del público debe, en general, seguir la estela de lo que manda la opinión pública. Así, como el público tiende a decir que opina lo que dicen los medios, y los medios tienden a opinar de lo que la gente dice que opina, la espiral se va completando y va dando vueltas sobre sí misma más y más. 

Algunas críticas a la teoría de la espiral de silencio


Si bien la teoría de la espiral de silencio parece muy sólida y que siempre se debe cumplir, creo que debemos considerarla como un paradigma que, como todo paradigma, funciona bien hasta que deja de funcionar.

Como todo lo que se explica por las ciencias sociales por medio de paradigmas, esta teoría de la espiral de silencio no es más que una explicación de lo que dentro de la sociedad ocurre habitualmente. Pero esta explicación es válida hasta que surge una explicación mejor. No ocurre aquí como con las ciencias naturales, o las ciencias exactas, que ya hace tiempo que pasaron la fase de pre-ciencia y en las que la mayoría de sus paradigmas ya son teorías perfectamente demostrables y válidas universalmente. En las ciencias sociales todavía estamos hablando en fase pre-científica, y los paradigmas de hoy son los errores del mañana.


Una de las críticas que se le suele hacer a la teoría de la espiral de silencio es que su autora se basó en encuestas, y precisamente son las encuestas las que son puestas en duda por esta teoría.

Victor Sampedro, profesor de Opinión Pública de la Universidad de Salamanca, en su reciente libro “Opinión pública y democracia deliberativa”, apunta que la teoría de la espiral de silencio, como la de la Agenda Setting o la de la aguja hipodérmica, percibe al público indefenso ante unos medios controlados por grupos de poder. Para él la espiral de silencio “no es la ley única e inapelable de la opinión pública porque exige unas condiciones determinadas (...) y ni el miedo al aislamiento es el único motor de la expresión de opiniones”.

Otra de las críticas que me atrevo a hacer es exponiendo aquí un caso práctico, y para mí bastante claro, en el que no funcionó este paradigma. Me estoy refiriendo a lo ocurrido en las últimas elecciones al Parlamento Vasco, hace ahora un año.

Siempre se había apuntado que la gente que no vota es por miedo a que se conozcan sus ideas, y que representa a un sector de la población con unas ideas diferentes a los de los nacionalistas vascos, pero que no se atreven a expresar sus ideas, por lo que lo que se percibe en las conversaciones de la calle son principalmente las ideas nacionalistas vascas, pero que en realidad no son tan mayoritarias como podría parecer.

Pues bien, con el porcentaje de votantes más alto de los últimos años el voto a los partidos nacionalistas vascos fue mayor aún que otras veces. 

“Sostiene Pereira” y la espiral de silencio


Antonio Tabucchi nos presenta en su novela “Sostiene Pereira” un ejemplo magnífico del dilema del periodista ante este tipo de situaciones que pueden provocar una espiral de silencio.

Durante toda la novela se describen situaciones, como hemos visto, en la que el protagonista, azuzado por la presencia de Monteiro Rossi y su novia, toma conciencia de su entorno político y de su deber como periodista para con la verdad y para con los demás. El personaje del camarero que le informa y le echa en cara en parte a Pereira que no esté más comprometido, es quizás el que le incita a romper con esta espiral de silencio.

Otro personaje que aparece en la obra y que va minando la resistencia del viejo Pereira a actuar es la señora Delgado, una mujer judía alemana que huye de una Europa en la que los judíos no son bien vistos. En la conversación que tiene en un tren con ella, Pereira se justifica ante la insistencia de la mujer en que un periodista intelectual como él debe tomar partido:

“Quizá yo tampoco esté contento con lo que está sucediendo en Portugal, admitió Pereira. La señora Delgado bebió un sorbo de agua mineral y dijo: Pues, entonces, haga algo. ¿Algo, como qué?, contestó Pereira.  Bueno, dijo la señora Delgado, usted es un intelectual, diga lo que está pasando en Europa, exprese su libre pensamiento, en suma haga usted algo. Sostiene Pereira que hubiera querido decir muchas cosas. Hubiera querido responder que por encima de él estaba su director, el cual era un personaje del régimen, y que, además, estaba el régimen con su policía y su censura, y que en Portugal estaban amordazados, en resumidas cuentas, que no se podían expresar libremente las propias opiniones, y que él pasaba sus jornadas en un miserable cuartucho de Rua Rodrigo de Fonseca, en compañía de un ventilador asmático y vigilado por una portera que probablemente era una confidente de la policía. Pero no dijo nada de todo ello, Pereira, dijo solamente: Haré lo que pueda, señora Delgado, pero no es fácil hacer lo que se puede en un país como éste para una persona como yo...”. Pág. 61.

Y finalmente Pereira, con prudencia pero con valentía, actúa y rompe el silencio tras el asesinato en su misma casa, delante de sus narices, del joven Rossi. Sabe que esto significa su destierro y su huida, pero a la vez sabe que es lo único que puede hacer para poder estar tranquilo con su conciencia y con el retrato de su mujer, sostiene Pereira. 

Javier Sánchez-Beaskoetxea


Mayo 2002

Bibliografía


Noelle-Neumann, Elisabeth. La espiral de silencio. Paidós, Barcelona, 1995.

Price, V. La opinión pública. Paidós Comunicación, Barcelona, 1994.

Tabucchi, Antonio. Sostiene Pereira. Anagrama, Madrid, 1995.

Sampedro Blanco, Victor. Opinión pública y democracia deliberativa. Medios, sondeos y urnas. Istmo, Madrid 2001




[1] “...y ¿quién podía tener el valor de dar una noticia de este tipo, que un carretero socialista había sido asesinado brutalmente en Alentejo en su propio carro y que había cubierto de sangre todos los melones? Nadie, porque el país callaba, no podía hacer otra cosa sino callar, y mientras tanto la gente moría y la policía era la dueña y señora.” Pág. 13.
[2] “...dudaba de que los periódicos portugueses hablaran de los acontecimientos a los que se refería el camarero.” Pág. 49.
[3] Esto es lo mismo que dijo John Donne: “...la muerte de cualquier hombre me disminuye, porque estoy ligado a la humanidad; y por consiguiente, nunca hagas preguntar por quién doblan las campanas; doblan por ti”.

[4] Algo parecido decía Carl Sagan en una cita que ya incluí en el trabajo sobre “El ciudadano Kane”: “El escepticismo tiene por función ser peligroso. Es un desafío a las instituciones establecidas. Si enseñamos a todo el mundo (...) unos hábitos de pensamiento escéptico (...), quizás desafiarán las opiniones de los que están en el poder”.
[5] William Temple explica así el paradigma de la espiral de silencio: el hombre “difícilmente esperará o se arriesgará a introducir opiniones nuevas donde no conozca a nadie, o a pocos que las compartan, y donde piense que todos los demás van a defender las que ya habían recibido”.
[6] “Historia de la Revolución Francesa”, 1856.
[7] “...la gente no cuenta para nada, la opinión pública no cuenta para nada. Silva le miró y dejó el tenedor. Escúchame con atención, Pereira, dijo Silva, ¿tú crees aún en la opinión pública?” Pág. 55.

viernes, 16 de marzo de 2012

Recientes entrenamientos

Bueno, como hace tiempo que no os cuento nada sobre cómo voy con mis entrenamientos para los ambiciosos retos de este año (París Roubaix cyclo, Luchon Bayona, L'Etape du Tour y Maratón de New York) pues os hago un breve resumen.




En bici llevo ya casi 1500 km desde el 1 de enero, con varios días ya de más de 100. Estoy procurando enlazar tres días seguidos de bici cada semana, que es lo que más fondo produce. Es mejor eso que darte una páliza de muchas horas un día a la semana. Así que un día hago más de cuatro horas y al siguiente unas dos y media pero con subidas fuertes y cambios de ritmo.
Y para que las piernas no se olviden de correr, salgo a correr por lo menos un día a la semana. Una hora como mucho a ritmo suave-medio, ya que ahora lo que quiero es ponerme en forma para la bici y no para correr.
Lo bueno que tiene el correr y el andar en bici a la vez es que si un día que tenía pensado salir en bici llueve o por lo que sea no tengo tanto tiempo, pues salgo a correr. Correr durante una hora equivale a casi tres horas de bici, ya que no tiene tiempos muertos y siempre vas con las pulsaciones trabajando. es como si vas en bici todo el rato subiendo un puerto, no puedes parar de pedalear y trabajas el 100% del tiempo.
Hoy he hecho la primera salida larga del año. Me han salido 134 km con bastantes subidas y bajadas. Más de cinco horas de trabajo. Me quedan tres meses hasta la París Roubaix. Serán 210 km, unas 8 horas, más o menos. Bastante llanos, pero con la incógnita del pavés, que aquí en Euskadi no lo puedo entrenar. Luego, tres semanas después, viene la Luchon Bayona, que si hace buen tiempo y me encuentro bien quiero hacerla de un tirón, lo que serán unas 17 o 18 horas en bici, contando paradas para comer.
Muchos esfuerzos y de diferente tipo. Así que entre abril y mayo tengo que combinar fondo y muchos kilómetros de llano en plato grande, con días con varias subidas duras, enlazando varios puertos.
Bonito reto.
PD: Las fotos son de la excursión que me he hecho hoy. Un buen día de bici.

miércoles, 22 de febrero de 2012

Como niños

Os subo hoy mi última colaboración para el número 46 de la revista "Pedalier". Que os guste.

Como niños

Durante las pasadas Navidades, una de las felicitaciones que más me gustó de todas las que me llegaron de mis amigos ciclistas decía esto: "Hay gente que nunca crece. Se llaman ciclistas". Me emocioné al leer esta frase.
Cuando somos niños, y hoy en día pese a todas las consolas, video juegos, wiis, y demás aparatos sigue siendo igual, el regalo que más ilusión nos hace es una bicicleta. Con la bicicleta experimentamos por primera vez la velocidad, el ir solos, la independencia, la libertad, el sentirnos mayores y poder lanzarnos por el mundo sin tener que dar la mano a nuestros padres. En fin. Con la bicicleta empezamos a hacernos mayores de niños, y seguimos sintiéndonos niños cuando somos mayores.
La bicicleta, el ciclismo, el cicloturismo, el salir en bici, como queráis llamarlo, nos permite seguir jugando hasta que somos viejos. Cada nueva salida, cada nuevo entrenamiento es un juego, y cada vez que estrenamos algo en la bici, aunque sean unos calcetines, salimos con una emoción algo mayor que otros días.
Hemos dejado de ser niños, es verdad, pero en una parte de nosotros nunca hemos crecido y el ser ciclistas nos permite prolongar eternamente nuestra infancia. Incluso a veces nos enfadamos como niños con nuestros amigos porque no nos han esperado o porque nos han atacado en un puerto. El juego es una parte muy importante en la vida de las personas, y para los que amamos salir en bici el juego nos acompaña más a menudo que a aquellos que no saben lo que se pierden.
Incluso en la más alta competición ciclista, en las grandes carreras, cuando parece que nuestros ídolos se juegan cosas muy importantes, los ciclistas están jugando. Bernard Hinault lo dejó escrito. Para él, incluso en el Tour de Francia, la bicicleta nunca dejó de ser un juego. ¡Qué suerte que tuvo de poder jugar tanto mientras los demás sufrían para jugar junto a él!
Yo suelo decir que, cuando estoy un poco en forma y en la grupeta de amigos se acelera, me gusta mucho jugar a ciclistas. Es un juego divertido y que te ayuda a ponerte en un puntito de forma extra. Si la carretera lo permite, porque los juegos de riesgo no me gustan, es una gozada rodar fuerte, dándonos relevos, que alguien ataque y rompa el grupo, que luego nos organicemos por detrás para cogerle de nuevo, que demos relevos cortos, como en la tele, que toquemos al de delante con la mano para que no pierda la posición y que finalmente esprintemos en ese lugar que todos consideramos nuestra meta. Y si logras llegar con unos metros de ventaja, ¡ah, qué placer levantar las manos y mirar atrás para ver cómo entran los demás a tu rueda! Ya lo dijo un ciclista modesto. Lo importante es participar, sí, pero ganar tiene que ser la leche. Y es cierto.
Y en estos tiempos que nos toca vivir, en los que parece que todo se está poniendo muy negro, jugar en la bici y con la bici adquiere una importancia mayor. Por muy mal que nos haya ido la semana si el fin de semana podemos salir en bici es como si nuestro mundo se arreglara un poquito. Con qué ilusión esperamos a veces la hora de salir de casa el sábado con la bici en la mano. Ni de niños nos ilusionábamos tanto. Por eso es cierto que no hemos crecido, que seguimos siendo niños. Y si somos niños no debemos verlo todo tan negro como los mayores. Lo nuestro debe ser jugar y disfrutar. Ya se encargarán los adultos de arreglar sus problemas.

miércoles, 15 de febrero de 2012

Creer en los Reyes Magos

Creer en los Reyes Magos

Cada vez que un escándalo relacionado con el dopaje saca de nuevo este tema a las conversaciones entre los amigos, siempre hay alguno, o algunos, que dicen que en el ciclismo profesional (e incluso en otras categorías) todos van dopados. Y no lo dice gente sedentaria, para los cuales los que hacemos 200 km en bici hacemos algo sobrehumano. Lo dice gente que lleva décadas saliendo en bici.

Un amigo, mientras íbamos en bici hace unos días, me dijo que Eddy Merckx (y éste se supone que sabe de lo que habla) había dicho sobre el caso Contador que si se busca la pureza al 100% todos darían positivo.

Cuando le contesté que flaco favor hace el gran Merckx (uno de mis ídolos) al ciclismo al decir eso, porque presupone que todos van dopados, mi amigo me dijo pues que claro, que todos van puestos y que yo debo creer en los Reyes Magos si pienso que no es así.

Pues bien. Volveré a escribir la carta a los Reyes y a echarla al buzón en Navidades. Me niego a creer que haya un deporte (o una actividad humana, la que sea) en la que todos los que participan sean unos tramposos y que además lo sean conscientemente. Que alguien que no hace deporte piense que para correr un Tour hay que doparse lo puedo entender, pero los que hacemos deporte sabemos que con entrenamiento, un corredor profesional no tiene problemas para acabar un Tour. Otra cosa es para disputarlo. Para eso solo valen los mejores. Pero siempre hay alguien que es el mejor. Si todos son malos pues el menos malo es el mejor.

Para empezar, hay que definir lo que es dopaje y a qué se refiere Merckx con lo de la pureza al 100%.

Mucha gente dice que van al límite de lo permitido. Ok. Lo admito. Pero mientras no se pase el límite no se hace nada ilegal, y a los ciclistas se les permiten tomar muchas cosas para ayudarles en su recuperación para evitar lo lesivo de la competición en sí misma. Pero eso no es doparse. Doparse es consumir productos o realizar acciones (transfusiones, etc.) que las autoridades deportivas han dicho que están prohibidas, porque aumentan artificialmente el rendimiento y perjudican la salud. Si no cumplen las dos condiciones no es dopaje. Por ejemplo, tomar suplementos de hierro aumenta artificialmente el rendimiento físico, pero no es perjudicial para la persona, por lo que tomar pastillas de hierro no es doping. Beber un litro de vino antes de una carrera es malo para la salud, pero no aumenta el rendimiento físico. Así que si un corredor lo quiere hacer no dará positivo (en alcohol sí) pero no creo que nadie en su sano juicio lo hiciera.

Y no digo que no haya tramposos en el ciclismo. Claro que los hay, como en todas las actividades humanas. En todos los deportes hay dopaje, pero no todos los deportistas se dopan.

Tengo varios argumentos lógicos que me hacen pensar en que no todos los ciclistas se dopan.

En primer lugar, el dopaje es caro. Si alguien quiere aumentar su rendimiento basándose en tomar productos que realmente le mejoren deportivamente debe invertir bastante dinero, y muchos ciclistas profesionales cobran el salario mínimo que es de unos 30.000 euros al año. Con eso no se puede comprar mucha gasolina súper. El doping bueno, el que te mejora y es difícil de detectar solo está al alcance de los que lo pueden pagar, y no de todo el pelotón.

En segundo lugar, hoy en día los métodos de cazar a los que se dopan han mejorado tanto que si alguien es sospechoso es difícil que se libre sin dar alguna vez un positivo. Y en una carrera como el Tour se hace tantos análisis que si todos fuesen dopados habría decenas de positivos en las tres semanas. Y en los últimos años ha habido dos o tres positivos (Contador, Kolobnev -y éste es un caso raro-, y no recuerdo más). Si todos se dopan, ¿por qué no hay muchos más positivos en gente tan vigilada? Si son capaces de detectar algo en Contador, ¿cómo no son capaces de detectarlo en los demás?

En tercer lugar, si todos se dopan en profesionales no me entra en la cabeza el entender el proceso que lleva a un montón de chavales, cadetes, juveniles, etc. que empiezan de forma sana en el ciclismo, hablando mal incluso de los que han sido cazados, a pasar a ser ellos mismos los tramposos. ¿A partir de qué momento? ¿Cuando saben que van a dar el salto? ¿Cuando pasan de juveniles a sub-23 para mejorar y tener posibilidades de ser pros? ?¿Cuándo un chaval tiene que decidir que a partir de ahí o se dopa a sabiendas o deja el ciclismo de competición con idea de ser profesional?

Ya sé que muchos piensan que en los propios equipos les "obligan" o les "aleccionan" en el dopaje para poder competir en pros. Pero ésa me parece una mentalidad que vienen del pasado, cuando el dopaje era más "light" que ahora y no estaba tan mal visto por los que mandan en el ciclismo. Uno daba positivo por un "error", tenía una sanción de tres meses, y no pasaba nada más. El ciclismo necesita los patrocinadores grandes, y hoy en día mucho más que antes. Y los patrocinadores necesitan un ciclismo creíble, si no se marchan a otro deporte. Los nuevos equipos grandes (Sky, Leopard, etc.) son mucho más beligerantes con el dopaje que los equipos de antes. No puedo creer que el banco Rabobank, por ejemplo, que no es patrocinador, sino que es dueño del equipo profesional, y de muchos equipos de todas las categorías, y que realiza una labor social en Holanda que ya nos gustaría aquí y en muchas partes, consienta que en su equipo pro haya un dopaje organizado. El dopaje mata al ciclismo, porque ahuyenta al gran público y a los grandes patrocinadores, y eso los equipos de hoy en día lo deben tener claro, si no lo tienen ya.

Tampoco me parece lógico que si todos van dopados, luego muchos de estos ciclistas, al retirarse tras muchos años de profesionales, sigan siendo deportistas, cuidándose, entrenándose y compitiendo en pruebas populares (maratones, triatlones, mountain bike, etc.) a un buen nivel. Si realmente han estado dopándose tantos años deberían tener un cuerpo destrozado y no deberían ser capaces de mantener ese nivel deportivo que cada vez más exciclistas nos demuestran en pruebas en las que no ganan dinero.

En fin. Tampoco puedo entender que haya gente convencida de que todos los ciclistas profesionales se dopan y siga gustándoles el ciclismo profesional. A mí me gusta el ciclismo, me apasiona, y creo que las hazañas que veo a los ciclistas son fruto de su sacrificio y de su calidad como deportistas. Yo sé lo que cuesta subir muchos puertos seguidos en etapas de más de 300 km, porque yo mismo he participado en marchas así (como la Luchon Bayona). Y sé que si yo, que soy un globero de tres al cuarto, soy capaz de hacer eso, un ciclista joven, que es de los mejores del mundo y que ha pasado por una cruel selección natural desde que era cadete hasta llegar a ser el líder de un equipo profesional, que solo vive para el ciclismo 24 horas al día, con los mejores entrenadores, masajistas, médicos y un gran equipo de personas detrás para que consiga su 100%, ¿cómo no va a ser posible que haga lo mismo que yo pero al doble de velocidad?

Quizás yo crea en los Reyes Magos. Aunque tal vez piense el ladrón que todos son de su condición.

miércoles, 8 de febrero de 2012

Contador: presunto culpable



Contador: presunto culpable
El caso Contador da para mucho. Es un tema muy complicado, aunque parezca sencillo. El caso es que a un corredor, en una carrera, se le hace un análisis antidopaje y en el mismo da positivo por una cierta cantidad de una sustancia que, según la lista de sustancias prohibidas, no se puede tomar y que además no la produce el cuerpo, por lo que la única explicación a ese positivo es que se ha introducido en el cuerpo.
Contador y su entorno no cuestionan el hecho de que ese positivo sea erróneo o no. El dato está ahí, viene de un laboratorio acreditado y es un hecho objetivo. Lo que cuestionan es si su ingesta ha sido voluntaria y con ánimo de doparse, o accidental e involuntaria. Según ellos, podría ser por una carne contaminada. Cosa poco probable y que las autoridades deportivas no lo creyeron.
Tras un retraso muy importante, producido en parte por las alegaciones del propio entorno de Contador para poder preparar la defensa con todos los argumentos posibles, ha salido por fin la sentencia y ésta ha sido muy severa, demasiado.
Al parecer, y según pone en la sentencia del TAS, el clembuterol debió llegar al organismo del madrileño por un complemento alimenticio contaminado. Parece ser que la sentencia dice que eso es lo más probable y da menos probabilidades a lo de la carne o a una supuesta transfusión sanguínea (que eso sería un dopaje mayor aún).
Como la norma está clara (no se puede tomar nada de clembuterol y el deportista es responsable de lo que entre en su cuerpo) pues hay que castigar al deportista que dé positivo por esa sustancia. Si no, todos los deportistas cazados alegarían la accidentalidad de la ingesta. Pero, al ver que la propia sentencia sugiere que la ingesta fue accidental, podríamos pensar que ese castigo sea el menor de los posibles. Pero no. El castigo ha sido el mayor que se puede imponer.
¿Por qué? Hay quien dice que porque le tienen manía a Contador porque es español y no quieren que un español gane el Tour. No me lo creo. También fueron en su día contra Virenque, o contra Pantani, o contra Basso, o contra Ullrich, etc.
Yo creo que en la guerra de los estamentos ciclistas contra el dopaje y por mantener el poder se ha querido buscar un castigo ejemplarizante para demostrar que nadie puede tener un trato especial.
Es un castigo a todas luces desproporcionado, a mi entender, y por ser tan dilatado en el tiempo ha provocado situaciones anormales, por las que unas carreras ganadas por Contador ahora son de otros.
Esto es malo para el ciclismo. No creo que atraiga a nuevos patrocinadores el ver que el mejor corredor del momento está sancionado por un asunto de dopaje. Y si es malo para el ciclismo es malo para la UCI, que necesita que haya equipos y patrocinadores que los mantengan. Solo sería positivo para el ciclismo si estas actuaciones conducen a medio plazo a un ciclismo creíble por el gran público. No sé cuánto tardaremos en lograrlo, pero creo que pasará bastante tiempo, visto lo visto.
Yo creo que los que mandan en el deporte deben cambiar estas formas. Debería haber un plazo máximo para imponer una sanción por dopaje, porque si no esto es un desmadre donde hay que esperar años para saber quién gana una carrera y de quién son los puntos.
También hay que cambiar la hipocresía que existe, sobre todo en ciertos medios de comunicación. Justo el día antes de la sentencia de Contador se archivó en EE.UU. una denuncia contra Lance Armstrong por dopaje. No hay pruebas de ello, por mucho que han buscado. Si un día se demuestra que Armstrong se ha dopado habrá muchos que dirán eso de que “ya lo decía yo”. En cambio a estos mismos les duele que desde Francia, por ejemplo, se diga “ya lo decía yo” cuando se condena a Contador. Y nadie en España convocó una manifestación para protestar por que le echaran a Rasmussen del Tour sin haber dado un positivo. El que ganó fue Contador.
Una última reflexión sobre la presunción de inocencia. No dejo de oír en los medios que en el deporte se viola la presunción de inocencia y no estoy de acuerdo. Para los estamentos que dirigen el deporte los ciclistas (y por extensión todos los deportistas) están limpios mientras no se demuestre lo contrario. Por eso les dejan competir.
Pero en cuanto hay un positivo ya se ha demostrado la culpabilidad. Es una prueba. Es como si un árbitro pita un penalti en un partido de fútbol. El que un árbitro pite el penalti ya es prueba de que se ha cometido una falta. A partir de ese instante es el futbolista el que tiene que demostrar que el árbitro se ha equivocado. No es como en la justicia ordinaria, donde sigues siendo inocente hasta el momento en el que el Juez dicta la sentencia inculpatoria. El juicio sirve para demostrar la culpabilidad. En el deporte todos los recursos de los deportistas son para demostrar la inocencia frente a una prueba de culpa (un análisis positivo o una descalificación en un sprint por actuación incorrecta).
En resumen, no estoy de acuerdo con la sanción a Contador ni con cómo funciona esto hoy en día. Hay que acabar con el dopaje para que el ciclismo salga de la crisis, pero los que están en el ciclismo (corredores, equipos, jueces, mandamases, etc.) deben acordar unas reglas y unos protocolos más claros y ágiles para que la justicia deportiva sea rápida y lo más justa posible. Si no, no vale para nada.

viernes, 20 de enero de 2012

Primer paso para el Maratón de NYC

Bueno, pues ya está decidido mi calendario deportivo de 2012. Hasta julio me centraré más en la bici para hacer la París Roubaix Cyclo el 10 de junio y la Luchon Bayona el 30 de junio. Luego La Etapa del Tour del 14 de julio (si puedo conseguir dorsal).
Y a partir de agosto me centraré más en correr, ya que ya me he inscrito en un viaje al Maratón de Nueva York del 4 de noviembre. Así cumpliré un viejo sueño.

Estos tres videos me han ayudado a decidirme.

Uno es superemotivo; otro muy natural y emocionante y me ha metido en la carrera; finalmente el tercero es muy divertido y de una filosofía muy simple. Por si no lo entendéis en inglés el actor de la serie del video (no recuerdo qué serie de TV es, pero me suena a serie famosa) dice: "He aquí cómo debes correr un Maratón: primer paso, empiezas a correr. Segundo paso,... No hay segundo paso".

Así que, simplemente he empezado a correr. Va a ser un año histórico.

http://www.youtube.com/watch?v=UnbnOvft2oU

http://www.youtube.com/watch?v=7yRmZmbqR5I

http://www.youtube.com/watch?v=D_-RDyxaJ1E

sábado, 7 de enero de 2012

Neurinoma y planes para 2012

Bueno, pues la última RMN que me han hecho para ver la evolución del tamaño de mi Neurinoma del Acústico dice que prácticamente está igual, que no ha crecido nada. Así que, por ahora, se aplaza la nueva cirugía. A mediados de año me harán otra RMN y ya veremos, pero si sigue creciendo tan lento, prácticamenet nada, tal vez no haya que operar de nuevo hasta dentro de unos años.
Por lo tanto, para 2012 mis planes deportivos y vitales no se ven influenciados por este problemilla. A ver si termino pronto la tesis doctoral, para quitarme ese muerto de encima, que es peor que el tumor, y en cuanto a la deportivo los planes cicloturistas están claros: la París Roubaix el 10 junio; luego la Luchón Bayona el 30 de junio; y si puedo, L'Etape du Tour el 14 de julio, en la que este año se suben los mismos puertos que en la Luchón Bayona pero en sentido inverso.
Y la idea de hacer el Maratón de New York en noviembre no se me ha ido de la cabeza. Por ahora sigo entrenando a pie y en bici por si acaso. ¿Y tal vez un Powerman?

sábado, 31 de diciembre de 2011

Urte berri on. Feliz año nuevo. Happy new year.

Mientras haya una carretera, seguiremos hacia delante.

While there is a road, we will continue ahead.

Errepidea dagoen bitartean, aurrera jarraituko dogu.

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Feliz año nuevo. Urte berri on. Happy new year.
 
 

miércoles, 21 de diciembre de 2011

Nuevos viajes para terminar un año interesante

A mediados de diciembre, entre el puente festivo y un viaje que me salió a última hora por un motivo relacionado con mi actividad como colaborador de la revista Pedalier, he podido terminar este año viajando de nuevo. Un placer.
Un año que comenzó con la operación fallida que me hicieron del Neurinoma del acústico en Madrid, y que siguió con varios viajes bonitos (Galicia, Lieja, Menorca, Pirineos, Tour de Francia, de nuevo Menorca,...). Además, este año han visto la luz dos libros míos: la guía de la Transpirenaica en bici por carretera "Gran Travesía de los Pirineos en bici", y mi novela "Y, sin embargo...". No me puedo quejar.
Ahora he estado unos días con mi hijo en Andalucía, concretamente en Cádiz y Sevilla, y con una muy bonita visita a Gibraltar, muy interesante lugar. Este viaje me ha permitido conocer lo bonitos que son Cádiz y Sevilla y he recordado viejos tiempos, cuando, navegando, estuve en el puerto de Cádiz y fondeado en la bahía de Algeciras, bajo el peñón, como los barcos que he visto esta vez desde arriba.
Luego he tenido la ocasión de disfrutar enormemente de unos días en Las Playitas, en Fuerteventura (Canarias), invitado por Windjammer Sports, una nueva empresa de unos amigos para organizar actividades de entrenamiento para ciclismo, running y duatlón. El lugar, la verdad, es que es inmejorable para ir a entrenar, con buen tiempo asegurado. Espero regresar pronto.
Y para el 2012,... Pues aún no lo sé. No sé si me tocará operarme de nuevo o esperaremos un año más. Por ahora tengo como objetivos deportivos el hacer la París Roubaix cicloturista y repetir la Luchón Bayona. Y tal vez iré al Maratón de Nueva York si puedo correr sin lesiones. Me apetece.
Por cierto, se me olvidaba un comentario muy importante: todas estas actividades las he compartido con viejos y nuevos amigos. Lo he pasado muy bien.





























martes, 29 de noviembre de 2011

Al hilo de la entrada anterior

Hola:

Hace días que no pongo aquí nada y ahora sólo lo hago para pasaros un enlace a la web de Radio Euskadi donde podéis escuchar una entrevista que me hizo ayer lunes Roge Blasco en su programa "La casa de la palabra" sobre el libro que acabo de publicar.

Sin más, espero que os entretenga hasta la siguiente entrada.

http://www.eitb.com/es/audios/detalle/786178/las-mil-caras-jaizkibel/

jueves, 10 de noviembre de 2011

"Y, sin embargo"

Hace unos años, escribí una novela breve (120 páginas) sobre las andanzas de un joven marino, al estilo de "Las inquietudes de Shanti Andía" de Pío Baroja, pero en época moderna y mucho más modesta en cuanto a estilo y aspiraciones literarias, por supuesto.
La presenté a un concurso de novela marítima que se celebra en Barcelona, el Premio Nostromo, y quedó finalista, lo que me hizo mucha ilusión, aunque no me la publicaron.
La novela ha estado, como quien dice, en un cajón desde entonces, pero hace poco descubrí una editorial que publica libros sobre temas náuticos, principalmente, y se la envié. Se trata de la editorial Nautical Union Works.
Para mi sorpresa la novela les gustó y la han publicado aprovechando las fechas del Salón Náutico de Barcelona, donde tienen un stand y presentan sus novedades editoriales.
Y aquí os la presento, aunque sólo sea la portada y la contraportada.
Creo que se puede conseguir en las librerías náuticas y en las librerías más importantes, además de como e-book a través de la editorial.
Si alguno vive cerca de Bilbao, quiere comprarla y no la encuentra, que se ponga en contacto conmigo, que tengo algunos ejemplares.