sábado, 17 de abril de 2010

Eyjafjalla, nunca te olvidaré, maldito seas


Tras haber hecho la "Ronde Van Vlaanderen" (la Vuelta a Flandes) cicloturista el año pasado, en octubre de 2009 catorce amigos nos decidimos a hacer en 2010 otra clásica de primavera. Iba a ser la Amstel Gold Race, que también se celebra coincidiendo el mismo fin de semana con la carrera de pros, por lo que se amortiza el viaje a Holanda.
Yo en octubre estaba aún sin poder salir en bici por una fatiga que me tenía en el dique seco, pero confiaba estar bien para abril. Luego vi que no terminaba de estar del todo bien, así que el plan B se imponía y ya que la Amstel cicloturista tiene varios recorridos cortos alternativos pues elegía uno de ellos y listo.
Luego mi salud empeoró con una fuerte anemia que me ha obligado a parar del todo en marzo(por lo menos sé que sólo es por hemorroides internas y me operan este mes) y el plan C pasaba a ser ir al viaje a disfrutar del ambiente, y como mucho alquilar allí una bici para dar unos paseos y sacar fotos.
Pero cuando algo puede salir mal tiende a salir mal, que dice Murphy, y los dorsales que íbamos a conseguir con un contacto de Giant Holanda, resulta que no se podían conseguir al dejar de ser Giant Holanda patrocinadora de la prueba en 2010.
Unas rápidas gestiones tirando de varios de mis contactos y la organización nos permitió inscribirnos fuera de plazo (inscribirse aquí es más difícil que en la QH).
Solucionado el problema, y a 12 horas de coger el avión para Bruselas, hete aquí que viene el volcán islandés Eyjafjalla (no creo que haya nadie en el mundo capaz de pronunciar eso), y nos cancelan el vuelo. Algunos de mis amigos le echaron un par al tema y se fueron en coche a Holanda, eso sí, alargando un día el viaje, pero otros (como yo) finalmente nos quedamos en casa. No es plan meterme 15 horas de coche para dar un paseo por Holanda y al día siguiente regresar de nuevo por carretera.
En fin, que los problemas los he ido solventando uno a uno, pero contra un volcán ya no puedo. Quizás hace unos años hubiese podido, pero se me han ido los poderes.
¡Ay, Amstel Gold Race! Otro año caerás.

1 comentario:

Felix dijo...

Javier ¡mala suerte!Espero que lo demás,es decir tus hemorro...vayan bien y nos veamos pronto pedaleando..
Un saludo.